¿Habra comida para todos en 2050?

Por Pepe Cervera
No sin una importante reestructuración de nuestra capacidad productiva de alimentos, según un artículo recién publicado en Science que calcula que para mediados del siglo XXI seremos 9.000 millones de seres humanos. Y no podremos cultivar y criar alimentos para todos, a no ser que cambiemos drásticamente nuestros métodos agrícolas. Porque el ritmo de crecimiento de la población mundial se ha ralentizado, pero no se ha detenido: seguimos siendo cada vez más. Y además los países pobres son cada vez más ricos, lo que aumenta la demanda de más y mejores alimentos entre sus poblaciones. Estos dos factores se suman; según algunos cálculos para 2050 será necesario producir entre un 70 y un 100% más comida de la que hoy producimos. A ser posible sin cargarnos (todavía más) el planeta.
El análisis intenta delinear diversas estrategias que permitan alcanzar este objetivo, y combina las tecnologías agrícolas con cuestiones sociopolíticas para intentar encontrar un modo de que el crecimiento de la demanda los próximos 40 años no acabe con lo poco que queda de los ecosistemas de la Tierra. En muchas zonas ya hemos alcanzado los límites de explotación con la tecnología disponible y a costa de graves daños ecológicos; la competición por las escasas áreas todavía no explotadas y por otros recursos necesarios (como el agua) se caldeará durante las próximas décadas. Nuevas tecnologías, como la ingeniería genética, pueden aliviar la situación un tanto. Pero sólo un replanteamiento serio del sistema de producción, transporte y distribución de alimentos podrá garantizar que haya para todos. Hay indicios preocupantes.
Curiosamente la tendencia general de los precios de los alimentos a nivel mundial ha sido a la baja durante el siglo XX, con la excepción de los periodos de guerra o la época de la Crisis del Petróleo de los 70. En 2008, sin embargo, apareció una fuerte tendencia alcista que sólo se moderó con la recesión mundial a partir de 2009. Muchos comentaristas temen que ese súbito aumento de los precios globales de los alimentos sea el heraldo de una era de escasez. Ya no quedan zonas por roturar, valles que irrigar o pesquerías por explotar sin graves costes ecológicos. Se han alcanzado, en la práctica, los límites de crecimiento con las actuales tecnologías.
Aunque no de mejora. Una de las estrategias posibles es aplicar al máximo toda la batería de conocimientos actuales a todas las zonas de producción, que muestran una gran variabilidad de rendimiento, para que todas produzcan en o cerca del óptimo. Las variedades de cultivo y las técnicas de regadío, fertilización, rotación de cultivos, biodiversidad, etc. que usan las zonas más productivas podrían exportarse a las que producen menos. Este sistema parece racional, pero tiene el inconveniente de que tropieza con la globalización de los mercados: en áreas de baja productividad es más rentable comprar de otras zonas que invertir en cultivos de bajo rendimiento. Además, la producción agrícola tiene consecuencias, en términos de emisión de gases de efecto invernadero y reducción de la biodiversidad, cuyo impacto podría ser desproporcionado.
Estas mejoras sostenibles de rendimiento pueden combinarse con nuevas semillas obtenidas con técnicas de ingeniería genética. Las nuevas variantes serán más sofisticadas que las primeras comercializadas, que se caracterizan por ser resistentes a un pesticida o plaga única; se trabaja en adaptaciones fisiológicas de las plantas a circunstancias complejas, como el agua salobre o la sequía, lo cual permitirá el cultivo de áreas hoy infértiles y el aumento de la producción. El uso de técnicas de acuicultura permitirá aumentar el consumo de pescado sin por ello deteriorar aún más el medio marino. Se puede producir más comida.
Pero quizá los métodos más interesantes para aumentar la cantidad de alimentos disponible sean los que tienen un componente económico/sociológico. Tecnologías que reduzcan los desperdicios y mejoren la conservación de la comida podrían tener un enorme impacto: según algunos cálculos hasta el 40% del total producido se pierde, lo que proporciona un enorme campo de mejora sin siquiera aumentar el rendimiento. El ajuste de las dietas, reduciendo el consumo de los productos menos rentables energéticamente (como la carne de vacuno) a cambio de otros adecuados para la nutrición y a la vez eficientes podría asimismo mejorar el nivel general de alimentación sin necesidad de hacer crecer la producción.
Lo más interesante de las conclusiones es que un único conjunto de técnicas no será suficiente para dar de comer al planeta. No basta con mejorar la producción, ni siquiera con semillas mejoradas mediante ingeniería genética y sofisticadas técnicas acuícolas: para dar de comer a 9.000 millones de personas hará falta una verdadera revolución en el modo de organizar la producción de alimentos a nivel mundial y en todos sus aspectos, incluyendo los económicos. Cierto es que ya ha habido informes pesimistas sobre el futuro del mundo, según alguno de los cuales deberíamos estar ya en un planeta estéril devorándonos los unos a los otros; la Revolución Verde pospuso esos problemas mediante un gran aumento de la producción basado en el petróleo (fertilizantes, mecanización, nuevas variantes adaptadas), y con un coste ecológico. Lo que está claro es que el próximo salto en la capacidad de producir alimento no va a ser tan sencillo. Lo que sí va a ser es imprescindible, y mejor que sea sostenible. O lo pasaremos mal.

Y Leño se volvio a subir al Escenario.

Fue a las 21.44 de anoche: 26 años, 3 meses y 17 días después, Leño, en su formación más legendaria, se subía otra vez a un escenario con motivo de la presentacion del disco "Bajo la Corteza". Seleccionó el trío para empezar La Fina, ese tema de aire blues, de las pocas canciones reposadas de su influyente y rudo repertorio, donde Rosendo Mercado (todos en pie para mostrarle respeto) arrastra las palabras con ese acento que sólo se cultiva en las aceras de Carabanchel: "Vas consumiendo el camino, vas conociendo el percaaal". El público (todos amigos e invitados) echaba la mente para atrás: "Joder, qué tiempos, dónde estaría yo en 1978...", dijo alguno. Otros lloraban. "Esto es histórico", afirmaban, solemnes. Pero no os agais ilusions Leño no va a volver de forma profesional a los escenarios ayer era una fiesta,y solo duro 13 minutos.
Leño estuvieron en activo 5 años. Su legado, sin embargo, se ha conservado y su leyenda sigue sin encontrar un techo que la frene desde aquel 1983 en que abandonaron los escenarios. Manido suena decir que nunca se han ido. Pero ahora están más presentes con el disco de homenaje, de autohomenaje, que se ha presentado hoy en Madrid.
según ha explicado el grupo, fue una idea de Tony, que rápidamente todos hicieron suya. Vieron con buenos ojos, los mismos que contuvieron alguna lagrima durante la grabación, que músicos de aquella y de esta época, amigos, renovasen sus canciones, cada uno a su manera. Así, La Shica, Extremoduro, Pereza&Burning, Barricada o Rodrigo Mercado dan forma a Sorprendente, El tren, No hay más lejos, Aprendiendo a escuchar o Este Madrid.
El disco ha sido obra suya de principio a fin. No querían, como explicó Ramiro, que ninguna discográfica pudiese meter mano en la elección de los grupos. Por eso, hasta que no tuvieron el disco bajo el brazo no se lo llevaron a nadie. Fue EMI quien vio claro la esencia del producto.Del bolsillo de los Leño salieron los más de dos meses de grabación, con sus consiguientes cervezas; el reportaje de fotos de Lucía; el DVD… Y, aunque, como es obvio, quieran recuperar el dinero invertido, en caso de no conseguirlo, no les preocupa. Tienen 26 buenas razones para estar contentos.Por suerte, para ellos y para los curiosos, la primera pregunta de la rueda de prensa, que nosotros dejamos para el final, fue la esperada: Leño no va a volver. Durante años, Rosendo lo ha tratado de explicar, no sin dejar de entender las ansias de casi una generación que nunca llegó a verlos en directo. Hoy lo ha vuelto a hacer: “La gente, sobre todo los más jóvenes, tienen una imagen de Leño por lo que han visto todo este tiempo. Pero esos Leño son irrepetibles”. 

El Nobel Stiglitz critica la desvergüenza de los banqueros

En una entrevista con el diario británico "The Independent", el economista estadounidense Joseph Stiglitz critica a los bancos por la desvergüenza de decir ahora que no tienen dinero para prestar a la pequeña empresa o a quienes necesitan una hipoteca cuando han abonado primas "obscenas" por valor de 33.000 millones de dólares sólo en EEUU.
Según Stiglitz, el Gobierno estadounidense se ha visto reducido al papel de servicio de la basura para los llamados "activos tóxicos" de los bancos.
¿Por qué han dedicado tanto dinero los presidentes George W. Bush y Barack Obama a ayudar a los bancos y tan poco en asistir a los propietarios de viviendas?, se pregunta el Nobel de Economía.
Esto último habría ayudado primero a los ciudadanos a no perder sus casas, habría frenado la caída de los precios del sector inmobiliario y habría protegido de paso a los bancos de la causa principal de sus problemas: la fuerte depreciación de los valores apoyados por esas hipotecas residenciales.
"La crisis actual ha visto cómo los gobiernos asumían un nuevo papel: el de asumidor de riesgo de última instancia. Cuando los mercados privados estaban a punto de la quiebra, todo el riesgo se trasladó al gobierno", critica Stiglitz.
"La red de seguridad debería estar ahí para proteger a los individuos, pero se extendió a las corporaciones en la creencia de que las consecuencias de no hacerlo serían demasiado horribles. Y una vez extendida, va a ser difícil retirarla ahora", agrega.
"Las empresas saben que si son suficientemente grandes y su eventual quiebra constituye una amenaza suficiente para la economía, o si tienen la suficiente influencia política, el Gobierno va a asumir el riesgo de su eventual quiebra", explica Stiglitz.
Según el asesor económico del ex presidente Bill Clinton, los bancos han intentado efectivamente "colocar la punta de un revólver contra nuestra sienes" para decirnos que si no los mantenemos en las condiciones que ellos fijan, "van a matar toda la economía".
Stiglitz señala que siempre ha sido "escéptico ante la idea de que el mercado es alguien con quien se puede discutir, que se trata de una persona inteligente, racional y bienintencionada: eso es una fantasía".
"Sabemos que el mercado está sometido a optimismos y pesimismos irracionales, y que es vengativo. Si sufres un ataque especulativo, no hay que intentar apaciguarle, sino que lo fundamental es saber si va a poder romperte el espinazo".
Millones de empleos perdidos
Stiglitz dice estar furioso en nombre de los 170 millones de personas que calcula que se han quedado sin trabajo en todo el mundo por culpa de la crisis y por los contribuyentes habituales, a quienes se pide ahora que paguen más impuestos, que retrasen su edad de jubilación y que aguanten peores servicios públicos sólo por la avidez de los banqueros.
"Siento la ira en Grecia y otros países atacados (por los especuladores) por el hecho de que los mismos mercados financieros que provocaron la crisis castigan ahora a los gobiernos que se endeudaron gravemente para rescatarlos", denuncia Stiglitz.
En su nuevo libro "Freefall" (Caída Libre), que acaba de publicarse, Stiglitz acusa a los banqueros por la habilidad que han demostrado para frenar muchas de las reformas reguladoras necesarias.
"A Visa y a MasterCard, escribe Stiglitz, les resultó más fácil dar tarjetas de crédito a todo bicho viviente que hacer lo que tenían que hacer: analizar la capacidad crediticia" de los solicitantes.

Que bonito seria

Single del nuevo disco de Los Mojinos Escozios "la Leyenda de los hombres mas guapos del mundo"..

Las empresas toman la democracia de EEUU

El 21 de enero de 2010 quedará registrado como un día oscuro en la historia de la democracia de Estados Unidos y su declive. Ese día, la Corte Suprema dictaminó que el Gobierno no puede prohibir que las compañías hagan aportaciones económicas en las elecciones.
La decisión afecta profundamente a la política gubernamental, tanto en el plano interno como en el internacional, y anuncia incluso mayores conquistas de las corporaciones sobre el sistema político de EEUU. Para los editores de The New York Times, el fallo "golpea el corazón mismo de la democracia" al haber "facilitado el camino para que las corporaciones empleen sus vastos tesoros para inundar [con dinero] las elecciones e intimidar a los funcionarios elegidos para que obedezcan sus dictados".
La Corte estuvo dividida, cinco contra cuatro. A los cuatro jueces reaccionarios (engañosamente llamados conservadores), se les sumó el magistrado Anthony M. Kennedy. El magistrado presidente, John G. Roberts Jr., tomó un caso que se podía haber resuelto fácilmente sobre bases más limitadas y maniobró en la Corte con el fin de hacer aprobar un dictamen de gran alcance que revierte un siglo de restricciones a las contribuciones de las empresas en las campañas federales.
Ahora, los gerentes de las compañías podrán, de hecho, comprar directamente comicios, eludiendo vías indirectas más complejas. Es bien sabido que las contribuciones empresariales, en ocasiones envueltas en paquetes complejos, pueden inclinar la balanza en las elecciones y, así, dirigir la política. La Corte acaba de entregar mucho más poder a ese pequeño sector de la población que domina la economía.
La Teoría de inversiones de política, del economista político Thomas Ferguson, ha constituido durante mucho tiempo un exitoso pronóstico de la política gubernamental. La teoría interpreta las elecciones como ocasiones en las que segmentos del poder del sector privado se unen para invertir en el control del Estado. La decisión del 21 de enero refuerza los medios para socavar la democracia funcional.
El trasfondo es revelador. En su disensión, el juez John Paul Stevens admitió que "desde hace tiempo se ha sostenido que las corporaciones están amparadas por la Primera Enmienda [la garantía constitucional de la libertad de expresión, que incluye el derecho a apoyar a candidatos políticos]".
A principios del siglo XX, teóricos legales y tribunales implementaron un fallo de la Corte de 1886 mediante el cual las corporaciones -esas "entidades colectivistas legales"- debían tener los mismos derechos que las personas de carne y hueso. Este ataque al liberalismo clásico fue condenado con rotundidad por la especie en extinción de los conservadores. Christopher G. Tiedeman describió el principio como "una amenaza a la libertad del individuo y a la estabilidad de los estados americanos como gobiernos populares".
En su trabajo de historia sobre la ley, Morton Horwitz escribe que el concepto de personalidad corporativa evolucionó a la par que el desplazamiento del poder de los accionistas hacia los gerentes y, finalmente, condujo a la doctrina de que "los poderes de la mesa directiva son idénticos a los poderes de la corporación". En años posteriores, los derechos corporativos se expandieron mucho más allá que los de las personas, particularmente mediante los mal llamados "acuerdos de libre comercio". Bajo esos acuerdos, por ejemplo, si General Motors establece una planta en México, puede exigir ser tratada igual que una empresa mexicana (trato nacional), a diferencia de un mexicano de carne y hueso que pretendiera en Nueva York un trato nacional o, incluso, los mínimos derechos humanos.

Rivales del Gobierno

Hace un siglo, Woodrow Wilson, en aquel entonces un académico, describió un Estados Unidos en el que "grupos comparativamente pequeños de hombres", gerentes corporativos, "ejercen un poder y control sobre la riqueza y las operaciones de negocios del país", convirtiéndose en "rivales del propio Gobierno". En realidad, esos grupos pequeños se han convertido cada vez más en los amos del Gobierno. La Corte Suprema les da ahora un alcance aún mayor.
El fallo de 21 de enero llegó tres días después de otra victoria para la riqueza y el poder: la elección del candidato republicano Scott Brown para reemplazar al finado senador Edward M. Kennedy, el león liberal de Massachusetts.
La elección de Brown fue presentada como una "rebelión populista" contra los elitistas liberales que manejan el Gobierno. Los datos de la votación revelan una historia diferente. Una asistencia alta de votantes de los suburbios ricos y baja en las áreas urbanas demócratas contribuyeron a la victoria de Brown. "Un 55% de los votantes republicanos dijo estar muy interesado en la elección, en comparación con un 38% de los demócratas", según la encuesta de The Wall Street Journal/NBC. De manera que los resultados fueron, en realidad, una revuelta contra las políticas del presidente Obama: para los ricos, no estaba haciendo lo suficiente para enriquecerlos aún más, en tanto que para los sectores pobres estaba haciendo demasiado en favor de los poderosos.
La ira popular es perfectamente comprensible, dado que los bancos están prosperando gracias a los rescates, mientras que el desempleo se ha elevado al 10%. En el sector de la manufactura, uno de cada seis está sin trabajo: un desempleo en el nivel de la Gran Depresión. Con la financialización creciente de la economía y el desplome en la industria productiva, las perspectivas de recuperar los tipos de empleo que se perdieron son sombrías.

La salud pública

Brown se presentó como el voto 41 contra el programa de salud pública; esto es, el voto que podría socavar el dominio demócrata en el Senado de EEUU.
El programa de atención médica de Obama fue, en efecto, un factor en la elección de Massachusetts. Los titulares están en lo correcto cuando informan de que el público se está volviendo contra el programa. Las cifras de la encuesta explican por qué: porque la iniciativa no llega lo suficientemente lejos. El sondeo de The Wall Street Journal/NBC reveló que la mayoría de los votantes desaprueba el manejo del sistema de salud tanto por los republicanos como por Obama.
Estas cifras están en la línea de otras encuestas nacionales recientes. La opción pública de la salud es apoyada por el 56% de los encuestados y el acceso a Medicare a los 55 años de edad, por el 64%; pero ambas iniciativas fueron abandonadas. Un 85% opina que el Gobierno debería tener el derecho de negociar los precios de los medicamentos, como en otros países; sin embargo, Obama garantizó a las grandes industrias farmacéuticas que no elegirá esa opción.
Amplias mayorías de ciudadanos están a favor del recorte de costes, lo que tiene sentido: el coste per cápita en EEUU por atención médica es aproximadamente el doble que en otros países industrializados y los resultados en términos de salud están en el extremo inferior.
Pero el recorte no puede ser emprendido seriamente cuando se trata con gran generosidad a las compañías farmacéuticas y el sistema de salud está en manos de aseguradores privados prácticamente sin regulación -un sistema costoso, peculiar de EEUU-.
El fallo del 21 de enero eleva nuevas e importantes barreras para superar la grave crisis del cuidado de la salud o para afrontar asuntos tan críticos como las inminentes crisis ambiental y energética. La brecha entre la opinión pública y la política pública es cada vez mayor. Y el daño a la democracia estadounidense es tan grande que difícilmente se puede exagerar.
*Noam Chomsky, distribuído por The New York Times Syndicate.

Bajo la corteza

Ya se conocen los grupos y las canciones del disco que han estado trajinando los Leño estos meses.
Luz Casal - Entre las cejas
Barricada - Aprendiendo a escuchar
La Voz de los Nadie - Lo que acabas de elegir
Mojinos Escozíos - Que tire la toalla
La Shica - Sorprendente
Celtas Cortos - La noche de que te hablé
Extremoduro - El tren
Dwomo - Cucarachas
Porretas - Sí señor, sí señor
M-Clan - Todo es más sencillo
Javier Ruibal - Calendario
Boikot - No se vende el rock&roll
Raúl Rodríguez - Se acabó
Miguel Ríos - Maneras de vivir
Marcela Ferrari - Mientras tanto
Mägo de Oz - Qué desilusión
La Leñera - No lo entiendo
El Bardo - Insisto
Antonio Vega - Sin solución
Garaje Jack - La fina
Más Madera - Castigo
Salida Nula - Apágalas
Edith Salazar - La nana
Pereza & Burning - No voy más lejos
Maneras de Vivir - Corre, corre
Rodrigo Mercado - Este Madrid
Podeis ver fotos y mucha mas informacion en www.bajolacorteza.com
Se publica el 23 de Febrero.2cd+Dvd

Compañias que me roban:Iberia..y mas.

Ultimamente no estoy muy conforme de como funcionan las compañias y muchas grandes,primero cuando me di la Alta de internet en Telefonica con alta+router gratis al mes me pasaron un factura de 140 euros del Alta y el router que regalaban reclame y al mes me devolvieron el dinero..pero ya tuve que reclamar ,llamar mientras ellos tubieron un mes mi dinero.
Luego fue Orange(France Telecom) quien me timo con esos sms que llegan al movil sin tu pedirlos y que echan la culpa a quien te los envia pero ellos no hacen nada por evitarlo sabiendo que son fraudulentos,llamas y esta vez con coste porque es un 902 reclamas y nada que no te devuelven el dinero el mejor de los casos te puedes dar de baja de esos sms que nunca te llegaste a dar de alta.
Otra que le paso a mi padre fue con Endesa que le dio de alta para pagar el gas con ellos sin mi padre firmar nada con lo cual mi padre le llegaban una factura con Gas natural y otra con Endesa..date de baja de una empresa con la que nunca llegaste a firmar nada.
Y la ultima que me ha pasado es con Iberia y por lo que me informado es una practica habitual de esta y otras compañias si compras por Internet y pagas con tarjeta lo mas habitual del mundo ..pues en cuanto sacas el billete te cobran hasta hay todo normal pero despues al cabo de dos dias te vuelven a cobrar el billete..llamas para reclamar un 802(de pago) y te dicen que no es un pago que es un retencion para saber si es valida la tarjeta(pero si ya me has cobrado una vez, esta claro que es valida no?)y que al cabo de dos o tres dias te lo devuelven sino que hables con tu banco(le pasan el marron al otro) en el mejor de los casos si te lo devuelven pronto han estado especulando esos dias con tu dinero y eso es un poco ilegal y sino sigue reclamando.
 Ya os dire si me lo devuelven, y que dios me pille confesado que estoy en pleno proceso de migracion del adsl  Telefonica a Vodafone..

Israel admite que su Ejército usó fósforo blanco en Gaza

El Ejército israelí admite que usó fósforo blanco, sustancia ilegal, durante su bombardeo a Gaza el mes de diciembre de 2008. Por ello, sancionó a mandos militares que habían ordenado la utilización de bombas de fósforo blanco sobre poblaciones civiles en Gaza, según las alegaciones presentadas por Israel ante la ONU en respuesta al informe Goldstone.
El coronel Ilan Malka y el general de brigada Eyal Eisenberg fueron investigados y sancionados por las Fuerzas de Defensa de Israel por haber ordenado disparar munición de fósforo blanco que golpeó el complejo de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) en Gaza capital, informaron hoy los medios israelíes.
El Ejército consideró que los dos militares habían "excedido su autoridad al aprobar el uso de bombas de fósforo que pusieron en peligro vidas humanas", explica hoy el diario Haaretz en su portada.
El incidente tuvo lugar el 15 de enero de 2009, durante la operación militar israelí 'Plomo Fundido', que se prolongó durante 25 días y durante la que murieron más de 1.400 palestinos y 13 israelíes.
Al menos un empleado de la UNRWA y dos civiles que se cobijaban en el edificio de la ONU resultaron heridos por el fósforo blanco, cuyo uso está prohibido por la legislación internacional en zonas densamente pobladas y se permite sólo para crear cortinas de humo en zonas abiertas.
Durante la operación de Gaza, diversas organizaciones internacionales de derechos humanos denunciaron que el uso de fósforo blanco viola la Convención de Armas Químicas de 1997 y el derecho humanitario, que impone tomar todas las precauciones posibles en situación de conflicto para evitar la pérdida de vidas y daños a civiles.
Pese a que en varias investigaciones internas, una de ellas sobre el uso de fósforo blanco, el Ejército israelí concluyó que no había violado la legislación internacional, el informe elaborado para la ONU por el juez Richard Goldstone estimó que tanto Israel como Hamas cometieron crímenes de guerra durante la ofensiva y exhortó a ambas partes a abrir investigaciones independientes sobre lo ocurrido.