Otro trabajador de grupo electrónico taiwanés Foxconn se suicida
Se trata del duodécimo acto de este tipo en la fábrica de 300.000 empleados y el décimo que acaba en muerte desde comienzos de año.
Otro empleado del mayor grupo electrónico del mundo, el taiwanés Foxconn, se suicidó hoy en la fábrica de Shenzhen, en el sur de china, sólo unas horas después de que el presidente de la empresa matriz Hon-Hai, Terry Kuo, visitara el lugar con un grupo de periodistas.
Se trata del duodécimo acto de este tipo en la fábrica de 300.000 empleados y el décimo que acaba en muerte desde comienzos de año. En dos casos, los trabajadores quedaron heridos de gravedad.Los suicidios desataron un debate sobre las condiciones laborales del fabricante taiwanés, que produce para compañías como Apple, Hewlett-Packard, Dell, Sony o Nokia.Por eso, Kuo guió a un grupo de periodistas por la empresa el miércoles para defenderse de las acusaciones sobre las malas condiciones de trabajo como causa de la ola de suicidios que se vive en la empresa. Además, había prometido nuevos esfuerzos para evitarlos. "Foxconn no es una fábrica de explotadores", dijo.Sin embargo, poco antes de medianoche otro trabajador de 23 años se arrojó desde el balcón de un séptimo piso, informó la agencia de noticias Xinhua. La policía aseguró que se trató de un nuevo caso de suicidio. El último caso se había registrado el martes.
Kuo volvió a volar a Shenzhen tras el hecho. Las empresas que encargan sus aparatos a Foxconn han instado a la compaía a mejorar las condiciones laborales.Foxconn tiene en total 800.000 trabajadores en China. Mientras la empresa niega malas condiciones laborales, los empleados denuncian largas jornadas laborales, fuertes presiones, bajos sueldos, disciplina militar y maltrato por parte de los jefes. Muchos obreros viven aislados en residencias al interior de la fábrica.Los expertos hablan de la carencia de una red social, aislamiento social y la imposibilidad de salida de esa situación para muchos migrantes.El gobierno chino ya mostró su preocupación por los sucesos y subrayó la responsabilidad de los empleadores hacia sus empleados.
El vídeo que a BP no le interesa que veas [Veredicto: Chapuceros]
Los individuos de BP nos la están liando, y mucho. Porque esos chapuceros, en sus esfuerzos por arreglar la catástrofe que han producido, están convirtiendo el petróleo en enormes nubes de partículas corrosivas. Como lo lees. Su “dispersante químico” no está haciendo desaparecer el crudo, como nos quieren hacer creer: lo transforma en algo aún peor. Después del salto tienes el vídeo en el que Philippe Cousteau nos lo explica.
Así lo describe el nieto del legendario Jacques-Yves Cousteau, familia que se ha dedicado al estudio del mar: “Esto es una pesadilla… una pesadilla”. Esto por si el otro día el comandante de la ISS no nos puso los pelos de punta diciendo que “no presentía nada bueno”, viendo la mancha desde el espacio.Los dispersantes químicos que BP está usando, no sabemos a estas alturas si para arreglar el desastre o para terminar de aniquilar las especies marinas, han convertido la gruesa capa de crudo en colosales nubes que, flotando bajo la superficie, pueden quemar la piel de cualquier humano o animal que entre en contacto con ella.¿Qué decís, se está ocultando información sobre el desastre, o quizá se está exagerando y no es para tanto? El tiempo lo dirá, pero yo apuesto sobre lo primero.
Por cierto la multa que tiene que pagar BP es de 75 millones,lo maximo establecido en EEUU mucho menos de lo que costo Cristiano Ronaldo.
Así lo describe el nieto del legendario Jacques-Yves Cousteau, familia que se ha dedicado al estudio del mar: “Esto es una pesadilla… una pesadilla”. Esto por si el otro día el comandante de la ISS no nos puso los pelos de punta diciendo que “no presentía nada bueno”, viendo la mancha desde el espacio.Los dispersantes químicos que BP está usando, no sabemos a estas alturas si para arreglar el desastre o para terminar de aniquilar las especies marinas, han convertido la gruesa capa de crudo en colosales nubes que, flotando bajo la superficie, pueden quemar la piel de cualquier humano o animal que entre en contacto con ella.¿Qué decís, se está ocultando información sobre el desastre, o quizá se está exagerando y no es para tanto? El tiempo lo dirá, pero yo apuesto sobre lo primero.
Por cierto la multa que tiene que pagar BP es de 75 millones,lo maximo establecido en EEUU mucho menos de lo que costo Cristiano Ronaldo.
Los científicos lamentan que la nueva Ley de Ciencia no resuelva los "problemas de fondo" ni evite la fuga de cerebros
Los colectivos de científicos han expresado este viernes su "preocupación" porque el proyecto de Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación aprobada por el Consejo de Ministros no resuelve, a su juicio "problemas de fondo", porque incorpora "pequeños detalles por parte de grupos interesados" y porque no terminará por evitar la "fuga de cerebros". No obstante, consideran que el texto incorpora aspectos positivos y que "supone un paso adelante" a la hora de reformar la anterior ley, de 1986.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE), Felipe Romera, ha manifestado estar "preocupado" por que la ley "en algún momento" pueda convertirse en "excesivamente larga o farragosa" debido a la "incorporación de pequeños detalles de grupos interesados en dar su punto de referencia".
No obstante, celebra su aprobación porque supone "un paso adelante" porque "los agentes y las estructuras" que constituyen el sistema de ciencia han cambiado desde que entrara en vigor la norma vigente en 1986, que, por otra parte "ha dado excelentes resultados". Romera subraya que "ya tocaba reeditar" la ley para responder a la "nueva" situación de la Ciencia y la Innovación en España, especialmente en lo relativo a los parques científicos y tecnológicos que, a su juicio, "son uno de los mayores instrumentos para converger con Europa con respecto a la I+D+i-- y a la carrera universitaria".
Además, espera que respecto a la "fuga de cerebros" la norma "facilite" que los españoles opten por "permanecer aquí" y espera que sirva como "mecanismo importante para retener el talento, que supone una de las necesidades del sistema de ciencia e innovación".
BIEN PERO INSUFICIENTE
Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Científicos (AEC), Jesús Martín Tejedor, considera que el nuevo texto es "progresista" porque subraya la preocupación por la cooperación entre la actividad científica y el mundo empresarial, pero añade que, en su opinión, "no es suficiente" para solucionar el "problema de fondo, mucho mayor", del exceso de burocracia y fuga de cerebros, por lo que, en su opinión, "es un adelanto que, de momento, no va a tener consecuencias importantes".
Asimismo, lamenta que la ley "no dice nada de los centros de investigación ni de los directores" lo que califica de "fallo importante", aunque subraya como aspecto positivo que "reivindica una financiación sistemática y organizada".
"La ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, está en la buena dirección y ha hecho un gran esfuerzo en unir el mundo de la ciencia y la investigación con la actividad empresarial", añade Martín Tejedor.
En declaraciones a Europa Press, Martín Tejedor, ha saludado la Ley en su conjunto porque "reivindica una financiación sistemática más grande", a pesar de que "no arregla el descenso de fondos que tiene la investigación desde 1986". A su juicio, el problema de la ciencia es que la investigación "se ha montado" en torno a las "grandes organizaciones ministeriales llenas de científicos cargos dedicados a la burocracia científica".
En cuanto a la fuga de cerebros confía en que "en algo tiene que ayudar" en la medida en que "abre caminos" para trabajar en el mundo empresarial. Sin embargo, en su opinión, "no se evitará" la huída de cerebros porque el problema es "más gordo".
A ese respecto, critica que en España no se atienda "mucho" a un científico con una idea original y nueva, sino que, por el contrario se le considera una excentricidad. "Es muy difícil triunfar en España en una verdadera creación, algo que se viene a juntar con una especie al temor al ridículo del investigador español", concluye.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE), Felipe Romera, ha manifestado estar "preocupado" por que la ley "en algún momento" pueda convertirse en "excesivamente larga o farragosa" debido a la "incorporación de pequeños detalles de grupos interesados en dar su punto de referencia".
No obstante, celebra su aprobación porque supone "un paso adelante" porque "los agentes y las estructuras" que constituyen el sistema de ciencia han cambiado desde que entrara en vigor la norma vigente en 1986, que, por otra parte "ha dado excelentes resultados". Romera subraya que "ya tocaba reeditar" la ley para responder a la "nueva" situación de la Ciencia y la Innovación en España, especialmente en lo relativo a los parques científicos y tecnológicos que, a su juicio, "son uno de los mayores instrumentos para converger con Europa con respecto a la I+D+i-- y a la carrera universitaria".
Además, espera que respecto a la "fuga de cerebros" la norma "facilite" que los españoles opten por "permanecer aquí" y espera que sirva como "mecanismo importante para retener el talento, que supone una de las necesidades del sistema de ciencia e innovación".
BIEN PERO INSUFICIENTE
Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Científicos (AEC), Jesús Martín Tejedor, considera que el nuevo texto es "progresista" porque subraya la preocupación por la cooperación entre la actividad científica y el mundo empresarial, pero añade que, en su opinión, "no es suficiente" para solucionar el "problema de fondo, mucho mayor", del exceso de burocracia y fuga de cerebros, por lo que, en su opinión, "es un adelanto que, de momento, no va a tener consecuencias importantes".
Asimismo, lamenta que la ley "no dice nada de los centros de investigación ni de los directores" lo que califica de "fallo importante", aunque subraya como aspecto positivo que "reivindica una financiación sistemática y organizada".
"La ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, está en la buena dirección y ha hecho un gran esfuerzo en unir el mundo de la ciencia y la investigación con la actividad empresarial", añade Martín Tejedor.
En declaraciones a Europa Press, Martín Tejedor, ha saludado la Ley en su conjunto porque "reivindica una financiación sistemática más grande", a pesar de que "no arregla el descenso de fondos que tiene la investigación desde 1986". A su juicio, el problema de la ciencia es que la investigación "se ha montado" en torno a las "grandes organizaciones ministeriales llenas de científicos cargos dedicados a la burocracia científica".
En cuanto a la fuga de cerebros confía en que "en algo tiene que ayudar" en la medida en que "abre caminos" para trabajar en el mundo empresarial. Sin embargo, en su opinión, "no se evitará" la huída de cerebros porque el problema es "más gordo".
A ese respecto, critica que en España no se atienda "mucho" a un científico con una idea original y nueva, sino que, por el contrario se le considera una excentricidad. "Es muy difícil triunfar en España en una verdadera creación, algo que se viene a juntar con una especie al temor al ridículo del investigador español", concluye.
Muere Ronnie James Dio
El gigante del metalfalleció esta mañana, perdiendo su lucha contra un cáncer estomacal, según informó su esposa Wendy en la página oficial del rockero.
“Hoy mi corazón se ha roto. Ronnie dejó de existir a las 7:45 AM de este 16 de mayo. Muchos, muchos amigos y familiares pudieron darle el adiós en privado antes de que falleciera tranquilamente. Ronnie sabía cuán amado era por tantas personas, por ello valoramos el amor y el apoyo que todos ustedes nos han dado. Por favor dennos algunos días de privacidad para lidiar con la terrible pérdida que hemos sufrido. Por favor sepan que él los quería a todos y que su música nos acompañará para siempre” Con amor, Wendy.
El músico de 67 años marcó generaciones de rockeros con su incomparable voz, siendo el único que pudo ocupar el lugar de Ozzy en la legendaria banda Black Sabbath, que luego empezó a realizar las giras con el nombre Heaven and Hell.
Su paso por Rainbow, Black Sabbath y su carrera solista entregaron grandes éxitos como Children of the Sea y Holy Diver, temas que inspiraron a muchas importantes bandas de rock.
Hace poco el mismo Dio, con motivo de la cancelación de la gira de Heaven and Hell, había señalado el siguiente comunicado: “Quiero hacer pública mi gran desilusión por la cancelación de la gira de verano Heaven And Hell. Wendy, mis doctores y yo nos esforzamos mucho para realizarlo pensando en todos ustedes, por quienes nos preocupamos tanto, pero no podremos llevarlo a cabo. Nosotros… seguiremos adelante y triunfaremos. Habrá otras giras, más música y mucha más magia. Ronnie James Dio”.
Sin embargo, según confirmó Radio Bío Bío, la batalla de Dio contra un severo cáncer estomacal fue perdida, dejando a miles de fans en un obscuro duelo.
Recordemos que durante la noche importantes figuras del rock y tv como el guitarrista Tom Morello y el luchador/cantante Chris Jericho ya lo daban por muerto, asunto que en un principio fue desmentido en el twitter oficial de Dio, pero que esta tarde fue oficializado.
Hasta ahora no se ha recibido declaración de sus compañeros Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, pero se espera que durante la tarde se hagan publicas su palabras.Nos despedimos de esta leyenda del Heavy Metal con un clásico, recordando al rockero que patentó el signo de las “manos con cuernos” entre los headbangers.
“Hoy mi corazón se ha roto. Ronnie dejó de existir a las 7:45 AM de este 16 de mayo. Muchos, muchos amigos y familiares pudieron darle el adiós en privado antes de que falleciera tranquilamente. Ronnie sabía cuán amado era por tantas personas, por ello valoramos el amor y el apoyo que todos ustedes nos han dado. Por favor dennos algunos días de privacidad para lidiar con la terrible pérdida que hemos sufrido. Por favor sepan que él los quería a todos y que su música nos acompañará para siempre” Con amor, Wendy.
El músico de 67 años marcó generaciones de rockeros con su incomparable voz, siendo el único que pudo ocupar el lugar de Ozzy en la legendaria banda Black Sabbath, que luego empezó a realizar las giras con el nombre Heaven and Hell.
Su paso por Rainbow, Black Sabbath y su carrera solista entregaron grandes éxitos como Children of the Sea y Holy Diver, temas que inspiraron a muchas importantes bandas de rock.
Hace poco el mismo Dio, con motivo de la cancelación de la gira de Heaven and Hell, había señalado el siguiente comunicado: “Quiero hacer pública mi gran desilusión por la cancelación de la gira de verano Heaven And Hell. Wendy, mis doctores y yo nos esforzamos mucho para realizarlo pensando en todos ustedes, por quienes nos preocupamos tanto, pero no podremos llevarlo a cabo. Nosotros… seguiremos adelante y triunfaremos. Habrá otras giras, más música y mucha más magia. Ronnie James Dio”.
Sin embargo, según confirmó Radio Bío Bío, la batalla de Dio contra un severo cáncer estomacal fue perdida, dejando a miles de fans en un obscuro duelo.
Recordemos que durante la noche importantes figuras del rock y tv como el guitarrista Tom Morello y el luchador/cantante Chris Jericho ya lo daban por muerto, asunto que en un principio fue desmentido en el twitter oficial de Dio, pero que esta tarde fue oficializado.
Hasta ahora no se ha recibido declaración de sus compañeros Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, pero se espera que durante la tarde se hagan publicas su palabras.Nos despedimos de esta leyenda del Heavy Metal con un clásico, recordando al rockero que patentó el signo de las “manos con cuernos” entre los headbangers.
Gracias Antonio
El popular actor valenciano Antonio Ozores ha fallecido hoy en Madrid a los 81 años, tras una carrera marcada por títulos como "Viaje de Novios" y "Torero por alegrías", basados en una fórmula cómica que defendió hasta hace días en el teatro Arlequín de Madrid con "El último que apague al luz".Según fuentes de la Academia de Cine, el cómico ha muerto tras una larga enfermedad en la Clínica oncológica Anderson de Madrid y sus restos mortales, que se encuentran en el tanatorio de La Paz de Tres Cantos, serán incinerados el jueves.Antonio Ozores Puchol, que había nacido en Burjassot (Valencia) el 24 de agosto de 1928, era además miembro de un clan de artistas de la comedia popular española. Era hijo de los actores Mariano Ozores y Luisa Puchol, hermano del actor Jose Luis Ozores y del director de cine Mariano Ozores, tío de Adriana Ozores y padre de Emma Ozores, con la que compartió su última pieza teatralCon el arte cómico por sus venas, debutó como actor a los ocho años y más de 160 películas y 200 obras de teatro, numerosas series de televisión y programas de radio atesoran un patrimonio artístico hilado por su peculiar forma de hablar y que le unió a nombres de la comedia popular como Fernando Esteso, Andrés Pajares y Juanito Navarro.Apareció por primera vez en cine en 1951 a las órdenes del maestro Edgar Neville en su cinta "El último caballo", pero no fue hasta 1956 cuando empezó a perfilar la que sería su imagen de marca: la de la comedia con aroma de sainete, basada en su humor gesticulante y su atropellada verborrea.Los dos títulos de ese año fueron "Viaje de novios" y "Torero de alegrías", comedias que no recabaron el prestigio de la crítica pero que se convirtieron en clásicos populares casi instantáneos, inaugurando así una serie de cintas de corte similar.Eran tiempos en los que se rodaba con rapidez y eficiencia, como demuestra que en 1959 apareciera en "Quince bajo la lona", "Tenemos dieciocho años", "Los tramposos", "Los económicamente débiles" y "Salto mortal".Y en los sesenta disfrutaría de su década dorada: "La pandilla de los once" (1961), "Su alteza la niña" (1962), "Alegre juventud" (1963), "Hoy como ayer" (1965), "Las hijas de Elena" (1966), "El tesoro del capitán tornado" y "Operación Mata-Hari" en 1967 , "El turismo es un gran invento" y "Susana" en 1968.Tras la intensidad cinematográfica de este período, que iba abriéndose como la propia España al contenido un poco más picante y a la ruptura de los tabúes calurosamente recibida por la audiencia, Ozores decidió en cambio concentrarse en otro de sus territorios más transitados: las tablas de un teatro.En 1982 volvió al cine con la película "El hijo del cura", dirigida por su hermano y en la que coincidió con Fernando Esteso, con el que volvería a trabajar, junto a Andrés Pajares, en "Agítese antes de usarla".Un año más tarde, Antonio Ozores debutó tras la cámaras con "Tres patas para un banco", en la que también se reservó un papel junto a Raúl Sender y Juanito Navarro, con quien repetiría en 1984 en "A partir un Peñón".A mitad de la década de los ochenta, Ozores dio un paso más allá en su popularidad gracias a la pequeña pantalla, especialmente en el programa concurso de Televisión Española "Un, dos, tres", dirigido por Narciso Ibañez Serrador. Y siguió abriéndose a colaboraciones con cómicos como Tip y Coll.Volvió al género de la revista en 1986, de nuevo junto a Juanito Navarro en "A por todas" que se representó en el Teatro Apolo de Barcelona, en ese mismo año realizó una gira por toda España con el espectáculo teatral "Ya somos europeos'.Durante los años noventa, siguió trabajando en títulos de cine como "El disparate nacional", bajo la dirección de su hermano Mariano Ozores, y siempre se mantuvo activo porque "siempre hará falta un señor mayor en una película".Así, el 16 de marzo de este año hablaba con Efe a propósito del estreno de "El último que apague la luz" y reflexionaba sobre la falta de relevo en el cine y el teatro español para los artistas de su generación."Hablo de los equivalentes de Paco Rabal, de Fernando Fernán Gómez, de (José María) Rodero... es que no hay ya equivalentes como ellos", reconocía. "He trabajado muchísimo y quedamos pocos, porque todos se han muerto. Me dan homenajes -como el que recibió en el último Festival de Cine de Alicante-, porque no estoy más que yo. Me da igual cómo vaya a ser recordado. Como no voy a estar, que piensen lo que quieran", llegó a decir, según recuerda el comunicado de la Academia.
Muchisimas gracias Antonio por todos los grandes momentos que nos hiciste vivir.
ZP o jugamos al mismo juego,o te retiras e inventas otro
Pues señor Zapatero al final vas a jugar al juego, pues para esto y estas medidas que son las de siempre pues ya las podia haber haber tomado antes y en vez de quitarles ahora los funcionarios un 5% pues si desde antes se hubiera quitado un 2% o 1% por ejemplo, y dos de sus banderas como la ley de dependencia o la ayuda al desarrollo se las carga, pues casi estoy mas de acuerdo con alguna medida de Rajoy para reducir o quitar subvenciones a Sindicatos,Patronal o Partidos Politicos....y tambien a alguna que otra empresa si no cumple los objetivos de la subvencion.
Igual es que yo le tenia mucha fe, pero ha perdido una oportunidad unica...bueno la ha ido perdiendo progresivamente estos dos años para abordar la crisis economica de otra manera, me explico a mi me gustaria otras medidas como recortar en Defensa o Corona acaso estamos en una guerra cruenta de la que no me enterado, porque no se metido manos a la SICAVS,una RTVE austera,medidas para mejorar la productividad en España tanto en el hambito publico como el privado,privatizacion y apertura del servicion ferroviario al estilo aereoportuario, alguna medida para perseguir el fraude fiscal que en España se calcula en un 15% del PiB, que la Cajas de ahorro se parezcan mas a algo publico(facilitando el credito) que a algo privado porque en el fondo le hacen competencia desleal a la Banca,o dejar de subvencionar el cien español,subtitular el cine extrajero y ya veran como subimos y mejoramos nuestra industria cinematrografica y encima aprenderemos algo mas de ingles.
Y bueno todo esto sin una buena reforma laboral pues igual tampoco tiene sentido porque si el paro sigue igual pues seguiremos con deficit y subiendo el IVA y bajando sueldo no creo que se reactive mucho la economia, y ahora como se va a poner a negociar con los Sindicatos que si son algo cooerentes propondran una huelga general.
En definitiva que no querias hacer caso a las reglas del juego, y al final vas a tener que tomar el peor camino y vas de los ultimos, y hacer lo que te dictan los mercados..... en definitiva me ha defraudado usted no tenia ni planA,ni plan B, ni plan C..y va a hacer lo que le mandan que no es lo que usted quiere.
Pues bueno yo a pesar de todo esto sigo pensando que este sistema capitalista en el que vivimos es mejorable o incluso reinventarse porque como la humanidad debe evolucionar y deberia garantizar en un futuro unos minimos o mejor maximos de Trabajo,Sanidad,Educacion y calidad de vida sostenibles....pero como hacerlo eso claro es lo dificil.
Igual es que yo le tenia mucha fe, pero ha perdido una oportunidad unica...bueno la ha ido perdiendo progresivamente estos dos años para abordar la crisis economica de otra manera, me explico a mi me gustaria otras medidas como recortar en Defensa o Corona acaso estamos en una guerra cruenta de la que no me enterado, porque no se metido manos a la SICAVS,una RTVE austera,medidas para mejorar la productividad en España tanto en el hambito publico como el privado,privatizacion y apertura del servicion ferroviario al estilo aereoportuario, alguna medida para perseguir el fraude fiscal que en España se calcula en un 15% del PiB, que la Cajas de ahorro se parezcan mas a algo publico(facilitando el credito) que a algo privado porque en el fondo le hacen competencia desleal a la Banca,o dejar de subvencionar el cien español,subtitular el cine extrajero y ya veran como subimos y mejoramos nuestra industria cinematrografica y encima aprenderemos algo mas de ingles.
Y bueno todo esto sin una buena reforma laboral pues igual tampoco tiene sentido porque si el paro sigue igual pues seguiremos con deficit y subiendo el IVA y bajando sueldo no creo que se reactive mucho la economia, y ahora como se va a poner a negociar con los Sindicatos que si son algo cooerentes propondran una huelga general.
En definitiva que no querias hacer caso a las reglas del juego, y al final vas a tener que tomar el peor camino y vas de los ultimos, y hacer lo que te dictan los mercados..... en definitiva me ha defraudado usted no tenia ni planA,ni plan B, ni plan C..y va a hacer lo que le mandan que no es lo que usted quiere.
Pues bueno yo a pesar de todo esto sigo pensando que este sistema capitalista en el que vivimos es mejorable o incluso reinventarse porque como la humanidad debe evolucionar y deberia garantizar en un futuro unos minimos o mejor maximos de Trabajo,Sanidad,Educacion y calidad de vida sostenibles....pero como hacerlo eso claro es lo dificil.
Republicanos de derechas, los grandes olvidados.
"Es enemigo de todo procedimiento de violencia, es defensor de la democracia y de las vías legales, es de respeto absoluto al poder constituido".Así argumentaba en clave acusatoria la sentencia del tribunal franquista que condenó a muerte a Luis Lucia en 1939. Su delito: el envío de un telegrama de adhesión al Gobierno republicano a las once de la mañana del 18 de julio de 1936.
¿Ser republicano, ser de izquierdas?
Derecha y República parecen conceptos antinómicos en la España contemporánea, el tópico, vincula la República a opciones de izquierda -progresistas o revolucionarias- y la Monarquía a sectores supeditados a la defensa del orden social, la religión, la propiedad privada, la libre empresa, etc. –derechas-; Monarquía y República extienden así su condición de meras formas de gobierno para adquirir valores morales, convirtiéndose en sistemas absolutamente opuestos en la organización de “toda” de la vida nacional.
¿Ha existido una derecha republicana en España?
No son muchos los ejemplos, pero los hay, el más patente D. Niceto Alcalá-Zamora - ex ministro de la Corona- y primer presidente de la IIª República, y su partido que tituló Derecha Liberal Republicana, mas tarde Partido Republicano Conservador, al igual que D. Miguel Maura –ministro de Gobernación de la misma- de los que es bien sabido el papel que jugaron en el derribo de la Monarquía alfonsina y su oposición a la dictadura de Primo de Ribera; el Partido Radical de Lerroux que era la «derecha» en ese momento, al igual , desde luego, que los liberal-demócratas –reformistas- de D. Melquíades Álvarez y sus viajes de ida y vuelta hacia la Monarquía; también los conservadores del Partido Agrario, eran republicanos -de última hora-; y lo fuerón, como reconoce el socialista Indalecio Prieto, D. Ángel Osorio y Gallardo -nombrado entre 1936 y 1939 embajador en Francia, Bélgica y Argentina, país este al que se exilió al finalizar la Guerra Civil, formando parte de uno de los Gobiernos en el exilio- y D. Luis Lucia y D. Manuel Jiménez Fernández –ministros de la CEDA- que gobernaron una República que no los aceptaba, en nombre de una derecha que terminó repudiándoles. Cuando el 18 de julio se produjo el Alzamiento D. Luis Lucia efectuó un manifiesto de apoyo al gobierno del Frente Popular pese a que simpatizantes de Derecha Regional Valenciana eran asesinados por milicianos, dicho manifiesto, publicado en el diario republicano valenciano "El Mercantil Valenciano" decía: "Como ex-ministro de la República, como jefe de la DRV y como diputado a Cortes español, levanto mi corazón poniéndolo al lado de la autoridad frente a al violencia y a la rebeldía, por ser encarnación de la patria. Luís Lucía".
Hubo, pues, republicanos que viajaron de la izquierda a la derecha, o que se quedaron quietos, mientras que las que mudaban eran las izquierdas y las derechas. Es posible que, de haber cuajado, la Monarquía del 18 de Julio, hubiese retornado al campo republicano un sector de la derecha democrática y de la izquierda posibilista, pero la Transición despejó sus dudas, la ruptura “revolucionaria” la encarnaban los proyectos republicanos y mientras la Monarquía asuma el papel que le marca la Constitución, no parece probable que surjan en la derecha voces que pidan la República como el más puro de los principios democráticos.
La Tercera Guerra Mundial
Por Santi Benítez
Ayer, en un comentario que me dejó perplejo, Doña Belijerez escribía "Terrorismo económico dice Griñan. Yo digo criminalidad financiera. Ha comenzado la guerra en Europa", a la par que, en su blog, se podía leer "Tampoco tenemos que tener miedo, por supuesto, y trabajar coherentemente para que esta tercera guerra mundial generada por el capitalismo salvaje acabe lo antes posible".
"¡Que exagerada!", pensé... pero claro, lo pensé antes de que, a las 19.40 (hora canaria), el programa de índices bursátiles que tengo en el ordenador de sobremesa hiciera pegar un salto a todo el edificio dando pitidos como si estuvieran matando a alguien. El Dow Jones se desplomó en vertical durante seis largos minutos (9'86%), ya lo del Nasdaq no tiene nombre.
A lo largo de la noche, si se leía a los sesudos imbéciles que se dedican al análisis de estas cosas - en España tenemos unos cuantos que, imagino, a lo largo del día de hoy nos apabullarán con su sapiencia-, echaban la culpa a lo que expresó Pimco - "Hemos visto como la crisis que arrancó en un país se ha convertido en un problema regional, con un impacto en toda la zona euro y que está a punto de convertirse en global"-, lo que es una idiotez porque, desde luego, no descubrían la polvora, aunque no se extrañen si alguno de esos sesudos patanes, también los habrá hispanos, dicen lo contrario tomándonos por gilipollas.
Ted Kaufman, senador demócrata, estuvo más rápido y certero, llamó a lo ocurrido "La batalla de los algoritmos", denunciando la capacidad de los especuladores para alterar el mercado y provocar el caos mediante ordenadores gigantes de alta capacidad - esto último es una chorrada, pero no va desencaminado el buen hombre-.
Me gustaría que reflexionaran sobre algo. El otro día veíamos como un rumor sin pies ni cabeza daba al traste, en menos de dos horas, con la recuperación de las bolsas europeas, ayer sucedía lo del Dow Jones, y Japón ha inyectado 17.846 millones de €uracos en el mercado nipón para darle liquidez - no creo que tenga que explicarles que si la bolsa japonesa se desploma, se desploma todo el mercado asiático, lo que nos retrotraería hasta 1987, con exactamente las mismas consecuencias que tuvo en aquella ocasión ya que no se ha tomado ni una sola medida para que aquello no vuelva a ocurrir. Es decir, si la bolsa japonesa cae, a la crisis que ahora mismo sufrimos habrá que sumar los mismos efectos que aquella de los noventa, ¿Se acuerdan?-.
Bien. Ahora me gustaría que se tomaran su tiempo y pensaran en qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué.
¿Qué ocurre? Lo que está ocurriendo es una verdadera operación de golpe de Estado encubierto a nivel global. No, no estoy loco. Sigan la reflexión conmigo.
¿Quién lo está haciendo? La respuesta es muy sencilla, usted la sabe, yo la sé, la sabemos todos. Billones de millones de €uros se han puesto en manos de unas pocas entidades financieras en todo el mundo, que están interconectadas y en manos de unas pocas personas, se supone que para evitar que quiebren - recordemos que la crisis está provocada por esas mismas entidades financieras-, vaciando las arcas de los diferentes Estados, dejando sin contenido su capacidad de respuesta frente a la crisis, a no ser exprimir a la ciudadanía, rebajar los derechos laborales de cara a empresas que, de una forma u otra - en base a préstamos mercantiles, financiación de deuda, etc, etc-, también pertenecen a esas pocas personas, y subiendo impuestos para hacer frente a la deuda que, por ende, también tienen contraida los diferentes Estados con esas mismas entidades financieras y, por lo tanto, con esas pocas personas.
¿Cómo lo están haciendo? Eso es obvio. Provocaron una crisis económica que se ha contagiado a nivel global - no hay mercado financiero o Estado que no se halla visto afectado-. La debilidad de los Estados, marcada por la puesta en marcha de sucesivas políticas neoliberales, la defenestración del Estado de Bienestar que ha supuesto la venta del propio Estado a trozos - servicios públicos en manos privadas y, por lo tanto, en manos de empresas que tienen préstamos mercantiles, financiación de deuda, etc, etc (antes expliqué qué significaba)-, marcan el punto de inflexión.
¿Cuándo? El momento exacto en el que los servicios públicos a nivel mundial están en manos privadas, en el que los Estados han sido reducidos a la mínima expresión, ha sido el momento en el que ha comenzado todo. Y sino me creen hagan memoria, echen mano de hemerotecas, usen el Google y recuerden que el Katrina fue el otro día.
¿Dónde se produce? Lo cierto es que ya habíamos visto el ensayo general, en 1987. Si reducimos causas y hacemos el paralelismo, tanto en 1987 como ahora las razones son las mismas, la debilidad del sistema financiero mundial, su falta de regulación y evidente volatilidad, sumémosle la incapacidad de los Estados para hacer frente a dicha debilidad, y tenemos que el sistema financiero mundial es la palanca que está moviendo este golpe de Estado encubierto. Para colmo de males, la lentitud de la que hacen gala los gobiernos para ponerse de acuerdo y solventar esa falta de regulación está consiguiendo que el cómo se haga realidad a una velocidad pasmosa.
Pero, ¿Por qué? Si el resto es obvio, es más obvio el por qué. Les salga bien, o no les salga del todo bien, es decir, pongamos que, por fin, los diferentes Estados llegan a un acuerdo y regulan el mercado financiero a nivel global, lo cierto es que, ahora mismo, el nivel de endeudamiento Estatal global se ha multiplicado por siete, o lo que es lo mismo, la capacidad de respueta estatal global ha sido reducida a menos siete. El endeudamiento de la población mundial ha subido en un tanto por ciento parecido, la presión fiscal recaudatoria, que servirá para pagar dicha deuda estatal, aumenta en la misma medida en la que se endeuda el ciudadano - Oh, sorpresa- con esas mismas entidades financieras interconectadas y en manos de unas pocas personas. Es decir, ellos, a través de ese endeudamiento tanto de los Estados como de la ciudadanía, marcan las políticas que se ponen en marcha, ponen y quitan gobiernos y obligan a la aprobación de leyes que protegen el pago de dicha deuda, o lo que es lo mismo, estamos jodidos.
Una vez, hace ya mucho tiempo, un profesor de sociales nos decía, en relación a la aparición del fascismo, y los diferentes ismos que marcaron el principio y mitad del siglo XX, que la segunda guerra mundial fue consecuencia directa de la crisis de 1929. No creo que nadie pueda decir lo contrario. ¿Saben quién ganó dinero antes, durante y después de la segunda guerra mundial? Los mismos que lo han hecho con la guerra de Iraq y con cualquier guerra que se ha producido en este planeta desde los años cuarenta hasta nuestros días.Doña Belijerez no exagera, somos nosotros los que erramos. Los griegos están en pie de guerra, pero lo están contra su gobierno, y ese no es el enemigo. Si nos descuidamos, si nos dejamos embaucar, esta tercera guerra mundial se va a convertir en una guerra civil global, y mucho me temo que eso es lo que quieren los que están impulsando todo esto.Y para terminar, que esto se está haciendo muy largo sólo para que piensen de mi que soy un paranoico peligroso - ya de perdidos al río-, ¿Han pensado en qué ocurriría si, en todo el mundo y durante un mes, los ciudadanos y las empresas vaciaran sus cuentas y sólo compraran, pagaran o cobraran mercancías y servicios en efectivo? ¿Se han parado a pensar en qué ocurriría en los mercados bursátiles, en el sistema financiero mundial? Échenle imaginación, y me cuentan.
Ayer, en un comentario que me dejó perplejo, Doña Belijerez escribía "Terrorismo económico dice Griñan. Yo digo criminalidad financiera. Ha comenzado la guerra en Europa", a la par que, en su blog, se podía leer "Tampoco tenemos que tener miedo, por supuesto, y trabajar coherentemente para que esta tercera guerra mundial generada por el capitalismo salvaje acabe lo antes posible".
"¡Que exagerada!", pensé... pero claro, lo pensé antes de que, a las 19.40 (hora canaria), el programa de índices bursátiles que tengo en el ordenador de sobremesa hiciera pegar un salto a todo el edificio dando pitidos como si estuvieran matando a alguien. El Dow Jones se desplomó en vertical durante seis largos minutos (9'86%), ya lo del Nasdaq no tiene nombre.
A lo largo de la noche, si se leía a los sesudos imbéciles que se dedican al análisis de estas cosas - en España tenemos unos cuantos que, imagino, a lo largo del día de hoy nos apabullarán con su sapiencia-, echaban la culpa a lo que expresó Pimco - "Hemos visto como la crisis que arrancó en un país se ha convertido en un problema regional, con un impacto en toda la zona euro y que está a punto de convertirse en global"-, lo que es una idiotez porque, desde luego, no descubrían la polvora, aunque no se extrañen si alguno de esos sesudos patanes, también los habrá hispanos, dicen lo contrario tomándonos por gilipollas.
Ted Kaufman, senador demócrata, estuvo más rápido y certero, llamó a lo ocurrido "La batalla de los algoritmos", denunciando la capacidad de los especuladores para alterar el mercado y provocar el caos mediante ordenadores gigantes de alta capacidad - esto último es una chorrada, pero no va desencaminado el buen hombre-.
Me gustaría que reflexionaran sobre algo. El otro día veíamos como un rumor sin pies ni cabeza daba al traste, en menos de dos horas, con la recuperación de las bolsas europeas, ayer sucedía lo del Dow Jones, y Japón ha inyectado 17.846 millones de €uracos en el mercado nipón para darle liquidez - no creo que tenga que explicarles que si la bolsa japonesa se desploma, se desploma todo el mercado asiático, lo que nos retrotraería hasta 1987, con exactamente las mismas consecuencias que tuvo en aquella ocasión ya que no se ha tomado ni una sola medida para que aquello no vuelva a ocurrir. Es decir, si la bolsa japonesa cae, a la crisis que ahora mismo sufrimos habrá que sumar los mismos efectos que aquella de los noventa, ¿Se acuerdan?-.
Bien. Ahora me gustaría que se tomaran su tiempo y pensaran en qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué.
¿Qué ocurre? Lo que está ocurriendo es una verdadera operación de golpe de Estado encubierto a nivel global. No, no estoy loco. Sigan la reflexión conmigo.
¿Quién lo está haciendo? La respuesta es muy sencilla, usted la sabe, yo la sé, la sabemos todos. Billones de millones de €uros se han puesto en manos de unas pocas entidades financieras en todo el mundo, que están interconectadas y en manos de unas pocas personas, se supone que para evitar que quiebren - recordemos que la crisis está provocada por esas mismas entidades financieras-, vaciando las arcas de los diferentes Estados, dejando sin contenido su capacidad de respuesta frente a la crisis, a no ser exprimir a la ciudadanía, rebajar los derechos laborales de cara a empresas que, de una forma u otra - en base a préstamos mercantiles, financiación de deuda, etc, etc-, también pertenecen a esas pocas personas, y subiendo impuestos para hacer frente a la deuda que, por ende, también tienen contraida los diferentes Estados con esas mismas entidades financieras y, por lo tanto, con esas pocas personas.
¿Cómo lo están haciendo? Eso es obvio. Provocaron una crisis económica que se ha contagiado a nivel global - no hay mercado financiero o Estado que no se halla visto afectado-. La debilidad de los Estados, marcada por la puesta en marcha de sucesivas políticas neoliberales, la defenestración del Estado de Bienestar que ha supuesto la venta del propio Estado a trozos - servicios públicos en manos privadas y, por lo tanto, en manos de empresas que tienen préstamos mercantiles, financiación de deuda, etc, etc (antes expliqué qué significaba)-, marcan el punto de inflexión.
¿Cuándo? El momento exacto en el que los servicios públicos a nivel mundial están en manos privadas, en el que los Estados han sido reducidos a la mínima expresión, ha sido el momento en el que ha comenzado todo. Y sino me creen hagan memoria, echen mano de hemerotecas, usen el Google y recuerden que el Katrina fue el otro día.
¿Dónde se produce? Lo cierto es que ya habíamos visto el ensayo general, en 1987. Si reducimos causas y hacemos el paralelismo, tanto en 1987 como ahora las razones son las mismas, la debilidad del sistema financiero mundial, su falta de regulación y evidente volatilidad, sumémosle la incapacidad de los Estados para hacer frente a dicha debilidad, y tenemos que el sistema financiero mundial es la palanca que está moviendo este golpe de Estado encubierto. Para colmo de males, la lentitud de la que hacen gala los gobiernos para ponerse de acuerdo y solventar esa falta de regulación está consiguiendo que el cómo se haga realidad a una velocidad pasmosa.
Pero, ¿Por qué? Si el resto es obvio, es más obvio el por qué. Les salga bien, o no les salga del todo bien, es decir, pongamos que, por fin, los diferentes Estados llegan a un acuerdo y regulan el mercado financiero a nivel global, lo cierto es que, ahora mismo, el nivel de endeudamiento Estatal global se ha multiplicado por siete, o lo que es lo mismo, la capacidad de respueta estatal global ha sido reducida a menos siete. El endeudamiento de la población mundial ha subido en un tanto por ciento parecido, la presión fiscal recaudatoria, que servirá para pagar dicha deuda estatal, aumenta en la misma medida en la que se endeuda el ciudadano - Oh, sorpresa- con esas mismas entidades financieras interconectadas y en manos de unas pocas personas. Es decir, ellos, a través de ese endeudamiento tanto de los Estados como de la ciudadanía, marcan las políticas que se ponen en marcha, ponen y quitan gobiernos y obligan a la aprobación de leyes que protegen el pago de dicha deuda, o lo que es lo mismo, estamos jodidos.
Una vez, hace ya mucho tiempo, un profesor de sociales nos decía, en relación a la aparición del fascismo, y los diferentes ismos que marcaron el principio y mitad del siglo XX, que la segunda guerra mundial fue consecuencia directa de la crisis de 1929. No creo que nadie pueda decir lo contrario. ¿Saben quién ganó dinero antes, durante y después de la segunda guerra mundial? Los mismos que lo han hecho con la guerra de Iraq y con cualquier guerra que se ha producido en este planeta desde los años cuarenta hasta nuestros días.Doña Belijerez no exagera, somos nosotros los que erramos. Los griegos están en pie de guerra, pero lo están contra su gobierno, y ese no es el enemigo. Si nos descuidamos, si nos dejamos embaucar, esta tercera guerra mundial se va a convertir en una guerra civil global, y mucho me temo que eso es lo que quieren los que están impulsando todo esto.Y para terminar, que esto se está haciendo muy largo sólo para que piensen de mi que soy un paranoico peligroso - ya de perdidos al río-, ¿Han pensado en qué ocurriría si, en todo el mundo y durante un mes, los ciudadanos y las empresas vaciaran sus cuentas y sólo compraran, pagaran o cobraran mercancías y servicios en efectivo? ¿Se han parado a pensar en qué ocurriría en los mercados bursátiles, en el sistema financiero mundial? Échenle imaginación, y me cuentan.
Un médico se niega a operar un bebé porque la aseguradora no le paga
Indignados y desesperados. Así se sintieron los padres del pequeño Alex, de tres meses y medio, cuando un cirujano pediátrico de guardia del hospital 9 de Octubre de Valencia, les dijo este lunes por la tarde que no operaría al niño, que había ingresado de urgencia, porque la compañía aseguradora de la familia del menor le adeudaba dos intervenciones.
"Nos habló fatal, como su fuéramos escoria, entró en la habitación del niño pero ni siquiera le miró, se dirigió a nosotros y nos dijo: yo no trabajo con vuestra compañía porque he hecho dos operaciones y no me han pagado y mis hijos tienen que comer", relató a Levante-EMV la madre del bebé, Cristina García Ferrandis, que precisó que el médico (doctor M.) les habló de muy malas maneras "y con muy poca educación".
Este fue el segundo golpe del día que conmocionó a los padres en solo unas horas, ya que esa misma mañana, tras una primera observación del bebé, un pediatra de urgencias les comunicó que el pequeño, que nació a las 37 semanas en ese mismo centro hospitalario, tenía un enfisema lobar congénito en el pulmón derecho que obligaba a extirparle un tercio de víscera.
El padre del menor, Juan Antonio Quiñonero, muy afectado por la negativa del cirujano a intervenir a su hijo, se llevaba ayer las manos a la cabeza: "¿pero cómo no vieron antes que mi hijo, que estuvo un mes en la UCI porque nació prematuro, tenía un quiste en el pulmón, si yo que no soy médico y trabajo en el campo he visto una mancha rara al mostrarme la radiografía que le hicieron al principio?, ¿cómo no le hicieron un seguimiento más exhaustivo para ver que era un quiste incipiente y extraérselo al poco de nacer?".
Juan Antonio se hacía preguntas sin cesar. Dudas que nadie, de momento, ha respondido.
A la ingrata e imprevista noticia de que al bebé había que cercenarle un tercio del pulmón, se sumó el infame episodio de la negativa del médico.
"El pediatra que nos dio la noticia, que nos atendió correctamente, nos dijo que el cirujano de guardia pasaría por la habitación para valorar al niño", refiere la madre .
La anhelada visita salió como los cerros de Úbeda. "Que no trabajaba para nuestra compañía que es Caser Salud, que no se iba a hacer cargo del chiquillo y que si no le pagábamos por adelantado no movía ni un dedo", refiere el padre, herido moralmente por las palabras del médico y angustiado con la situación.
Quería el dinero por adelantado
"Le dije que si quería, le pagaríamos por adelantado y le preguntamos que cuanto costaba la operación, a lo que respondió que de dos mil a dos mil quinientos euros", indica el padre del bebé, que agrega que a continuación el cirujano se rebotó contra ellos y dijo "que no os opero, que no os opero". Fueron sus últimas palabras. "Usted no tiene ética ni moral", le replicó la madre.
Al rato de la desabrida reacción, el bebé sufrió una importante caída de oxígeno, se le amorató el rostro, uñas y labios, se le disparó la fiebre a 39º y fue trasladado a la UCI, donde permanece.
Uno de los pediatras de intensivos les comunicó que el niño tenía una bronquiolitis y que no se le podría intervenir hasta que no superara la infección.
Posteriormente y una vez enterado el hospital de los desafortunados modos y negativa del cirujano, se les comunicó a los padres que el bebé sería operado el 11 de mayo por otro equipo quirúrgico.
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"Nos habló fatal, como su fuéramos escoria, entró en la habitación del niño pero ni siquiera le miró, se dirigió a nosotros y nos dijo: yo no trabajo con vuestra compañía porque he hecho dos operaciones y no me han pagado y mis hijos tienen que comer", relató a Levante-EMV la madre del bebé, Cristina García Ferrandis, que precisó que el médico (doctor M.) les habló de muy malas maneras "y con muy poca educación".
Este fue el segundo golpe del día que conmocionó a los padres en solo unas horas, ya que esa misma mañana, tras una primera observación del bebé, un pediatra de urgencias les comunicó que el pequeño, que nació a las 37 semanas en ese mismo centro hospitalario, tenía un enfisema lobar congénito en el pulmón derecho que obligaba a extirparle un tercio de víscera.
El padre del menor, Juan Antonio Quiñonero, muy afectado por la negativa del cirujano a intervenir a su hijo, se llevaba ayer las manos a la cabeza: "¿pero cómo no vieron antes que mi hijo, que estuvo un mes en la UCI porque nació prematuro, tenía un quiste en el pulmón, si yo que no soy médico y trabajo en el campo he visto una mancha rara al mostrarme la radiografía que le hicieron al principio?, ¿cómo no le hicieron un seguimiento más exhaustivo para ver que era un quiste incipiente y extraérselo al poco de nacer?".
Juan Antonio se hacía preguntas sin cesar. Dudas que nadie, de momento, ha respondido.
A la ingrata e imprevista noticia de que al bebé había que cercenarle un tercio del pulmón, se sumó el infame episodio de la negativa del médico.
"El pediatra que nos dio la noticia, que nos atendió correctamente, nos dijo que el cirujano de guardia pasaría por la habitación para valorar al niño", refiere la madre .
La anhelada visita salió como los cerros de Úbeda. "Que no trabajaba para nuestra compañía que es Caser Salud, que no se iba a hacer cargo del chiquillo y que si no le pagábamos por adelantado no movía ni un dedo", refiere el padre, herido moralmente por las palabras del médico y angustiado con la situación.
Quería el dinero por adelantado
"Le dije que si quería, le pagaríamos por adelantado y le preguntamos que cuanto costaba la operación, a lo que respondió que de dos mil a dos mil quinientos euros", indica el padre del bebé, que agrega que a continuación el cirujano se rebotó contra ellos y dijo "que no os opero, que no os opero". Fueron sus últimas palabras. "Usted no tiene ética ni moral", le replicó la madre.
Al rato de la desabrida reacción, el bebé sufrió una importante caída de oxígeno, se le amorató el rostro, uñas y labios, se le disparó la fiebre a 39º y fue trasladado a la UCI, donde permanece.
Uno de los pediatras de intensivos les comunicó que el niño tenía una bronquiolitis y que no se le podría intervenir hasta que no superara la infección.
Posteriormente y una vez enterado el hospital de los desafortunados modos y negativa del cirujano, se les comunicó a los padres que el bebé sería operado el 11 de mayo por otro equipo quirúrgico.
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¿Pero esto es todo?
Por Claudi Perez
La gran banca internacional -la banca, a secas- es la principal causante de la crisis, de la locura colectiva de los mercados en los últimos años. Eso es algo que ya casi nadie discute. Ni siquiera los propios banqueros, que llevan unos años surrealistas: en Francia, durante los ochenta, los socialistas tomaron los bancos; en España, izquierdas y derechas hicieron poco más o menos lo mismo con las cajas; en la última década, en Estados Unidos, los bancos tomaron el Gobierno, y una vez llegada la crisis el sector consiguió cerrar una macabra cuadratura del círculo y "combinar lo peor del capitalismo y lo peor del socialismo: socializar las pérdidas y privatizar los beneficios", según la definición acuñada por el sociólogo Nicholas Taleb. En realidad, los chanchullos del sistema financiero están detrás de casi cualquier crisis de calado en los últimos 200 años. Aunque esa, probablemente, sea otra historia.O tal vez no tanto: "No es que el sentido de responsabilidad de la comunidad financiera respecto a la sociedad sea pequeño: es que es prácticamente nulo", escribía tras el crack de 1929 y la Gran Depresión el maestro John K. Galbraith, uno de los grandes economistas del siglo XX. Desde su despacho en la Universidad de Texas, su hijo James K. Galbraith -también brillante economista- se ríe con sorna al otro lado del teléfono cuando se le pregunta por la refundación del capitalismo que prometieron los líderes mundiales hace ya más de dos años, tras el inicio de la Gran Recesión. "Es un espejismo pensar que el sistema puede funcionar tras la reforma financiera. El debate está planteado entre aquellos que son favorables a instaurar esa ilusión (los demócratas en Estados Unidos) y los que prefieren un sistema de rapiña. La tercera fuerza, en realidad la única fuerza efectiva, es el sistema judicial, que apenas ha comenzado a actuar. Que sea de veras efectiva (a través de investigaciones, de demandas y sobre todo de condenas) está por ver".
Así funciona Estados Unidos: al final, los grandes y los pequeños problemas empiezan a resolverse por la vía de los tribunales. Y puede que esa también sea la única forma de que funcione el resto del mundo: a golpe de látigo de los juzgados, empezando por la acusación de fraude de Estados Unidos a Goldman Sachs, cuyo presunto fraude (vendían productos montados sobre las nefastas hipotecas basura sin informar a sus clientes de los riesgos) representa el rostro inaceptable del capitalismo.
Porque tras montones de cumbres internacionales y centenares de reuniones entre reguladores, banqueros y políticos, la vida sigue igual. A pesar de haber hinchado las expectativas de una reforma profunda del sistema financiero con las habituales declaraciones grandilocuentes -"si quieren guerra, la tendrán" (Barack Obama); "el mundo seguirá siendo un lugar peligroso mientras no llegue la hora de la reforma" (Dominique Strauss-Kahn); "hay que refundar el capitalismo" (Angela Merkel y Nicolas Sarkozy), y así ad infinitum-, no hay apenas nada de aquella tierra prometida. La reforma financiera, la piedra angular del nuevo sistema que debe salir de las cenizas del viejo, no avanza. Y si lo hace es a un ritmo imperceptible para la ciudadanía -una palabra que debería escribirse siempre en cursiva-, incluso para buena parte de los expertos. "La política fracasó al aceptar que los bancos se autorregularan, y la política (y los políticos) vuelve a fracasar con estrépito porque lo único que ve la gente, y es poco probable que la gente se equivoque, es que los Gobiernos han rescatado a las entidades financieras con un cheque en blanco: miles de millones gastados después han vuelto a los beneficios, han vuelto a los bonus y sobre todo empiezan a volver a algunas de las prácticas que nos llevaron a esto: nada o apenas nada ha cambiado", resumía hace unos días el Nobel de Economía Joseph Stiglitz en Barcelona.
La ira ciudadana aumenta a la velocidad que sube el paro, a medida que la crisis se prolonga y va dejando cicatrices aquí y allá, al conocerse una pensión multimillonaria de un banquero o cuánto se van a repartir los ejecutivos de otra entidad que en su día fue rescatada por el Estado. Los reguladores piden tranquilidad, aseguran que trabajan a la velocidad adecuada, no quieren prisas, argumentan que es un asunto demasiado delicado para precipitarse. Sólo los tejemanejes de Goldman Sachs que ha denunciado EE UU han podido sacar la reforma de su letargo al otro lado del Atlántico. Obama puede provocar así una respuesta en Europa, que de momento está enfangada en otros problemas.
Se supone que estar cerca de la muerte obliga a revisar las prioridades, la escala de valores, esas cosas. El capitalismo, o al menos la peculiar versión conocida como capitalismo financiero desregulado -o a la americana- que se impuso en los últimos 25 años, estuvo al borde del precipicio en algún momento de septiembre de 2008: los líderes mundiales no tardaron en proclamar que impondrán más regulación, más control tras unos años de barra libre, de casi todo vale. Al cabo, había una burbuja (o varias) con muchos padres pero sobre todo uno: la banca y una serie de prácticas basadas en los excesos. O en algo de tan dudoso nombre como el sistema bancario en la sombra. O directamente en el fraude, en algunos casos. Y eso había que cambiarlo para "disciplinar" el sistema financiero, según la definición del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Pero el olvido. El olvido es quizá uno de los grandes problemas económicos, uno de los más difícilmente solubles. La memoria financiera dura unos 10 años; acabado ese plazo ya nadie suele recordar qué demonios sucedió en la crisis anterior. Hace justo una década explotó una burbuja -la famosa puntocom-, apoyada en manipulaciones contables, en ingenierías financieras, el típico relato del ungüento de serpiente que acabó explotando. También entonces los reguladores prometieron ponerse a trabajar para evitar que eso volviera a repetirse. Casi 10 años después, la siguiente burbuja, inmobiliaria y de deuda, consiguió que los ejecutivos que perpetraron aquella crisis de las puntocom, las Enron, Worldcom y demás parecieran meros aprendices de brujo en comparación con los nuevos Houdinis de las finanzas y las matemáticas financieras.
No han pasado ni tres años desde el pinchazo inicial de esa burbuja y los banqueros "ya han perdido la memoria", asegura Paul De Grauwe, de la Universidad de Lovaina. Gobiernos y reguladores aseguran que no, que siguen teniendo entre ceja y ceja la reforma, que habrá cambios tarde o temprano. Pero el lobby financiero es potente; tal vez tan potente ya como el petrolero tras la irresistible evolución del sector bancario a lo largo de los últimos años.
En fin, la banca forcejea para mantener sin apenas cambios la desregulación iniciada en tiempos de Reagan y Thatcher, la revolución conservadora que luego continuaron -por cierto- los demócratas durante el mandato de Bill Clinton, y que llegó a convertirse en dogma con el Gobierno de George W. Bush. Un ejército de lobbistas presiona en Washington, en Bruselas, en Basilea y allá donde se negocie la reforma financiera para impedirlo, en un pulso que ha desarrollado una narrativa en la que caben incluso las conspiraciones: algunos de los que impulsaron la desregulación siguen en el puente de mando. "Larry Summers, asesor económico de Obama, fue férreo defensor de la desregulación con Clinton; Timothy Geithner, secretario del Tesoro, procede de Wall Street, y Jaime Caruana, que debe poner en marcha los nuevos requisitos de capital y liquidez en el Banco de Pagos de Basilea, es uno de los responsables de la regulación que está en vigor, y que permitió a los bancos medir sus propios niveles de riesgo, con las consecuencias que después se han visto", ataca José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.
Y sin embargo, es cierto que algunos aspectos de la reforma avanzan. Obama ha dado un paso adelante en esa carrera: la reforma acaba de entrar en el Senado y el presidente norteamericano quiere tenerla lista antes del verano o, a más tardar antes del segundo aniversario de la caída de Lehman Brothers, el Waterloo del sector financiero. En Europa se avanzó con rapidez al principio, pero la reforma se encalló y los problemas de Grecia la han dejado aparcada, al menos de momento.
Desde el Banco de Pagos de Basilea -una especie de banco central de bancos centrales-, Stephen G. Cecchetti pone el contrapunto a quienes critican los retrasos acumulados: "No estoy de acuerdo con la supuesta lentitud de la reforma. Las cosas van muy, muy deprisa. Hay aspectos técnicos que pueden suponer más tiempo, sobre todo la imprescindible coordinación internacional, pero en menos de dos años hemos avanzado mucho", asegura, en línea con José Viñals, máximo responsable del sector financiero en el FMI. "Puede que la banca presione porque al fin y al cabo los cambios se van a notar en la cuenta de resultados. Pero ni siquiera los bancos se oponen a una mayor regulación, tras unos años en los que en algunos aspectos y en algunos países se iba en la dirección contraria", añade. Y deja claro que básicamente va a haber "más requisitos de capital y de liquidez para los bancos; falta ver exactamente su alcance, pero la filosofía ya está consensuada".
Más requisitos de capital y liquidez, naturalmente, es otra forma de decir que la banca debe volver a ser predecible y aburrida: al menos los bancos comerciales. Endeudarse por 20 y hasta 30 veces el capital llegó a ser la regla y no la excepción en los últimos años; y no sólo en la banca de inversión de Wall Street. "Tienen sentido los pasos que se están dando en esa dirección", asegura desde Princeton el ex asesor de Clinton Alan S. Blinder, "pero hay montones de potenciales diablos en los detalles". Blinder afirma que Gobiernos, reguladores y mercados "aún no han olvidado las causas de la crisis (aunque tarde o temprano lo harán), por lo que esta sigue siendo una gran oportunidad". "Eso sí: los lobbies no se van a quedar de brazos cruzados. La presión va a ser intensa, hasta el último suspiro. Hay mucho dinero en juego", añade por correo electrónico.
Obama tiene el viento a favor tras la acusación contra Goldman Sachs, que ha aumentado la presión popular para que los cambios normativos salgan adelante pese a las reticencias de los republicanos: dos tercios de los norteamericanos son favorables a atar en corto a los bancos. Pero esa batalla puede tener consecuencias en la Unión Europea. "Hasta ahora no ha habido grandes diferencias entre la cincuentena de propuestas que han salido de Estados Unidos y de Europa: los caminos seguidos son parecidos en hedge funds [fondos especulativos], derivados, agencias de rating y control de riesgo. La diferencia es que Obama ha sabido encontrar el tempo adecuado, a pesar de que algunos le han acusado de utilizar el caso Goldman Sachs para eso, mientras que Europa ha perdido el empuje inicial tanto por la crisis fiscal como por la presión de Reino Unido, que tiene una posición ambivalente porque teme perder la City y actúa siempre en su propio interés", dice Karel Lannoo, experto en regulación financiera del Center for European Policy Studies.
Entre la docena de expertos consultados predominan quienes piensan que el proceso va lento e incluso "muy lento", como De Grauwe. Pero eso tampoco es necesariamente malo. El sistema financiero es como el cerebro de la economía: un mecanismo de coordinación que asigna capital para construir fábricas, viviendas y carreteras, según la definición de Keynes. Y a diferencia de lo que ocurre con otros sectores, una mala reforma puede ser muy peligrosa en algo tan delicado. "El proceso se ha ralentizado, pero ese retraso tiene su lado bueno: ha habido propuestas populistas, improvisadas, con el único objetivo de calmar a la opinión pública. Y habría que diseñar los cambios con más calma, con más cabeza. La reforma financiera no nos va a sacar de la crisis: debe dar forma al sistema financiero del futuro, evitar crisis futuras dentro de lo posible. No es nada sencillo. No es bueno improvisar con ella", apunta desde Londres Vicente Cuñat, de la London School of Economics.
Ricardo Caballero, profesor del MIT en Cambridge, comparte ese punto de vista. "Europa va a estar concentrada en Grecia, en la deuda pública y en su pérdida de competitividad durante un tiempo. La reforma se postergará, y eso retrasará la estadounidense porque es esencial la coordinación internacional para que la banca no encuentre resquicios por donde librarse de la regulación. Puede que eso no sea del todo malo: muchas de las propuestas que se han hecho no solucionan nada de lo que causó la crisis, y algunos aspectos, como algunas cosas de la regla Volcker [la propuesta estadounidense], son incluso contraproducentes". "Es tan importante lo que se hace como lo que no se hace", añade Caballero, "y hay que tener en cuenta que en esta crisis no sólo cometió errores el sector privado; también los reguladores y los supervisores se equivocaron, crearon una enorme confusión, y es necesario abordar un sistema de garantías públicas para controlar el riesgo sistémico".
No es tarea fácil regular un sistema en el que los bancos son el casino, los grandes apostadores, los agentes de los pequeños apostadores y donde casi tienen mano con el croupier. La banca aduce que ha vuelto a los beneficios, que el crédito se recuperará tarde o temprano y que bastaría con ligeros ajustes para que el sector funcione como un reloj. Y mete miedo: asegura que el tsunami regulatorio, las más de 50 propuestas en su conjunto, dejarán menos dinero para prestar y por lo tanto dificultarán la concesión de créditos, y con ello la salida de la recuperación. Javier Suárez, profesor del Cemfi, admite que esos argumentos "pueden llegar a paralizar a los reguladores ante las dificultades para calibrar cuál puede ser el resultado de tocar tantas claves a la vez". Y resume cómo está la situación en cuatro trazos.
Uno: "Basilea va a elevar las necesidades de capital y de liquidez, y eso es deseable y sensato porque llevará a una banca más robusta, siempre que se haga con un calendario a varios años vista para no ahogar la recuperación". Dos: "Aún no hay consenso, pero va a haber una regulación para los bancos demasiado grandes o demasiado interconectados para caer. Una forma puede ser trocearlos, como han propuesto Estados Unidos y Reino Unido, aunque es posible que eso no solucione nada. Otra aproximación es gravarlos con impuestos, como ha propuesto el FMI, sobre todo en el caso de las operaciones más especulativas: eso cambiaría el actual sistema de incentivos, que lleva a los bancos a hacerse cada vez más grandes porque saben que así el Estado los salvará si algo sale mal". Tres: hay acuerdo para regular los hedge funds, el capital riesgo y los productos derivados -armas de destrucción masiva en manos de los banqueros, según el inversor Warren Buffet-; es decir, a más presión para los actores y los productos más especulativos del negocio. Y por último, hay varias medidas aún difusas para cambiar la estructura institucional, un cajón de sastre que incluye crear nuevas autoridades y "hacer reglas más claras" para cuando lleguen nuevas crisis, resume Suárez.
No se trata de un resumen exhaustivo: hay propuestas para regular también el papel de las agencias de calificación de riesgos, que no vieron venir la crisis, contribuyeron a crear la burbuja e incluso han puesto su granito de arena para que las cosas vayan a peor: suelen hinchar sus notas cuando todo va bien y tienen el gatillo fácil para rebajar los ratings cuando van mal, según sus detractores, lo que supone exacerbar los ciclos. Y hay medidas también para limitar los paraísos fiscales -de muy escaso calado- y para regular los bonus de los banqueros y evitar así comportamientos miopes, cortoplacistas. Se trata de ligar las retribuciones al largo o muy largo plazo para evitar que los ejecutivos asuman riesgos excesivos a corto plazo para llenarse los bolsillos, pase lo que pase después con la cuenta de resultados. "Pero no va a ser sencillo tocar los bonus", avisa Dean Baker, del Centro de Estudios de Política Económica en Estados Unidos.
En realidad, no va a ser nada fácil tocar nada. Van casi tres años de crisis desde el estallido de las subprime, y de momento los acuerdos brillan por su ausencia. Un ejemplo: el FMI presentó dos propuestas de impuestos a la banca en la última reunión de los ministros de Finanzas del G-20, en Washington, y se encontró posiciones encontradas. Países como Canadá o Australia, que han capeado bien la crisis y tienen un sistema financiero saneado, no quieren ver ese tipo de gravámenes ni en pintura. Y en cambio, los más golpeados -EE UU y Reino Unido, tradicionalmente contrarios a cualquier cosa que suene a más impuestos, además de los socios de la UE- están a favor porque además, de alguna manera, les puede venir bien ese dinero para sanear sus cuentas públicas, muy castigadas por la crisis.
Una de las grandes lecciones de esta crisis es que la política va por detrás de la economía, salvo cuando es imprescindible acudir en auxilio de la segunda. La innovación financiera siempre ha ido por delante de la regulación necesaria. Al cabo, los políticos suelen prepararse para la batalla que ya se perdió. Aun así, "sería imperdonable que llegara una crisis parecida por uno de los agujeros que ha dejado la regulación en estos años. No volveremos al business as usual. Tal vez no lleguemos lo suficientemente lejos por las presiones del lobby financiero, que es enorme, y sin embargo está más débil de lo que solía. Porque lo que de verdad es enorme es el resentimiento de los Gobiernos contra la industria financiera", cierra Nicolas Verón, de Bruegel. Galbraith, tan agraviado durante años por los neoliberales por demostrar que el rey estaba desnudo, solía decir que los altos ejecutivos del sector financiero suelen vivir tanto del rigor como de la irracionalidad: así se hacen los negocios, y así se cimentan algunos excesos. Sobre todo cuando la regulación no es la adecuada. -
La gran banca internacional -la banca, a secas- es la principal causante de la crisis, de la locura colectiva de los mercados en los últimos años. Eso es algo que ya casi nadie discute. Ni siquiera los propios banqueros, que llevan unos años surrealistas: en Francia, durante los ochenta, los socialistas tomaron los bancos; en España, izquierdas y derechas hicieron poco más o menos lo mismo con las cajas; en la última década, en Estados Unidos, los bancos tomaron el Gobierno, y una vez llegada la crisis el sector consiguió cerrar una macabra cuadratura del círculo y "combinar lo peor del capitalismo y lo peor del socialismo: socializar las pérdidas y privatizar los beneficios", según la definición acuñada por el sociólogo Nicholas Taleb. En realidad, los chanchullos del sistema financiero están detrás de casi cualquier crisis de calado en los últimos 200 años. Aunque esa, probablemente, sea otra historia.O tal vez no tanto: "No es que el sentido de responsabilidad de la comunidad financiera respecto a la sociedad sea pequeño: es que es prácticamente nulo", escribía tras el crack de 1929 y la Gran Depresión el maestro John K. Galbraith, uno de los grandes economistas del siglo XX. Desde su despacho en la Universidad de Texas, su hijo James K. Galbraith -también brillante economista- se ríe con sorna al otro lado del teléfono cuando se le pregunta por la refundación del capitalismo que prometieron los líderes mundiales hace ya más de dos años, tras el inicio de la Gran Recesión. "Es un espejismo pensar que el sistema puede funcionar tras la reforma financiera. El debate está planteado entre aquellos que son favorables a instaurar esa ilusión (los demócratas en Estados Unidos) y los que prefieren un sistema de rapiña. La tercera fuerza, en realidad la única fuerza efectiva, es el sistema judicial, que apenas ha comenzado a actuar. Que sea de veras efectiva (a través de investigaciones, de demandas y sobre todo de condenas) está por ver".
Así funciona Estados Unidos: al final, los grandes y los pequeños problemas empiezan a resolverse por la vía de los tribunales. Y puede que esa también sea la única forma de que funcione el resto del mundo: a golpe de látigo de los juzgados, empezando por la acusación de fraude de Estados Unidos a Goldman Sachs, cuyo presunto fraude (vendían productos montados sobre las nefastas hipotecas basura sin informar a sus clientes de los riesgos) representa el rostro inaceptable del capitalismo.
Porque tras montones de cumbres internacionales y centenares de reuniones entre reguladores, banqueros y políticos, la vida sigue igual. A pesar de haber hinchado las expectativas de una reforma profunda del sistema financiero con las habituales declaraciones grandilocuentes -"si quieren guerra, la tendrán" (Barack Obama); "el mundo seguirá siendo un lugar peligroso mientras no llegue la hora de la reforma" (Dominique Strauss-Kahn); "hay que refundar el capitalismo" (Angela Merkel y Nicolas Sarkozy), y así ad infinitum-, no hay apenas nada de aquella tierra prometida. La reforma financiera, la piedra angular del nuevo sistema que debe salir de las cenizas del viejo, no avanza. Y si lo hace es a un ritmo imperceptible para la ciudadanía -una palabra que debería escribirse siempre en cursiva-, incluso para buena parte de los expertos. "La política fracasó al aceptar que los bancos se autorregularan, y la política (y los políticos) vuelve a fracasar con estrépito porque lo único que ve la gente, y es poco probable que la gente se equivoque, es que los Gobiernos han rescatado a las entidades financieras con un cheque en blanco: miles de millones gastados después han vuelto a los beneficios, han vuelto a los bonus y sobre todo empiezan a volver a algunas de las prácticas que nos llevaron a esto: nada o apenas nada ha cambiado", resumía hace unos días el Nobel de Economía Joseph Stiglitz en Barcelona.
La ira ciudadana aumenta a la velocidad que sube el paro, a medida que la crisis se prolonga y va dejando cicatrices aquí y allá, al conocerse una pensión multimillonaria de un banquero o cuánto se van a repartir los ejecutivos de otra entidad que en su día fue rescatada por el Estado. Los reguladores piden tranquilidad, aseguran que trabajan a la velocidad adecuada, no quieren prisas, argumentan que es un asunto demasiado delicado para precipitarse. Sólo los tejemanejes de Goldman Sachs que ha denunciado EE UU han podido sacar la reforma de su letargo al otro lado del Atlántico. Obama puede provocar así una respuesta en Europa, que de momento está enfangada en otros problemas.
Se supone que estar cerca de la muerte obliga a revisar las prioridades, la escala de valores, esas cosas. El capitalismo, o al menos la peculiar versión conocida como capitalismo financiero desregulado -o a la americana- que se impuso en los últimos 25 años, estuvo al borde del precipicio en algún momento de septiembre de 2008: los líderes mundiales no tardaron en proclamar que impondrán más regulación, más control tras unos años de barra libre, de casi todo vale. Al cabo, había una burbuja (o varias) con muchos padres pero sobre todo uno: la banca y una serie de prácticas basadas en los excesos. O en algo de tan dudoso nombre como el sistema bancario en la sombra. O directamente en el fraude, en algunos casos. Y eso había que cambiarlo para "disciplinar" el sistema financiero, según la definición del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Pero el olvido. El olvido es quizá uno de los grandes problemas económicos, uno de los más difícilmente solubles. La memoria financiera dura unos 10 años; acabado ese plazo ya nadie suele recordar qué demonios sucedió en la crisis anterior. Hace justo una década explotó una burbuja -la famosa puntocom-, apoyada en manipulaciones contables, en ingenierías financieras, el típico relato del ungüento de serpiente que acabó explotando. También entonces los reguladores prometieron ponerse a trabajar para evitar que eso volviera a repetirse. Casi 10 años después, la siguiente burbuja, inmobiliaria y de deuda, consiguió que los ejecutivos que perpetraron aquella crisis de las puntocom, las Enron, Worldcom y demás parecieran meros aprendices de brujo en comparación con los nuevos Houdinis de las finanzas y las matemáticas financieras.
No han pasado ni tres años desde el pinchazo inicial de esa burbuja y los banqueros "ya han perdido la memoria", asegura Paul De Grauwe, de la Universidad de Lovaina. Gobiernos y reguladores aseguran que no, que siguen teniendo entre ceja y ceja la reforma, que habrá cambios tarde o temprano. Pero el lobby financiero es potente; tal vez tan potente ya como el petrolero tras la irresistible evolución del sector bancario a lo largo de los últimos años.
En fin, la banca forcejea para mantener sin apenas cambios la desregulación iniciada en tiempos de Reagan y Thatcher, la revolución conservadora que luego continuaron -por cierto- los demócratas durante el mandato de Bill Clinton, y que llegó a convertirse en dogma con el Gobierno de George W. Bush. Un ejército de lobbistas presiona en Washington, en Bruselas, en Basilea y allá donde se negocie la reforma financiera para impedirlo, en un pulso que ha desarrollado una narrativa en la que caben incluso las conspiraciones: algunos de los que impulsaron la desregulación siguen en el puente de mando. "Larry Summers, asesor económico de Obama, fue férreo defensor de la desregulación con Clinton; Timothy Geithner, secretario del Tesoro, procede de Wall Street, y Jaime Caruana, que debe poner en marcha los nuevos requisitos de capital y liquidez en el Banco de Pagos de Basilea, es uno de los responsables de la regulación que está en vigor, y que permitió a los bancos medir sus propios niveles de riesgo, con las consecuencias que después se han visto", ataca José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.
Y sin embargo, es cierto que algunos aspectos de la reforma avanzan. Obama ha dado un paso adelante en esa carrera: la reforma acaba de entrar en el Senado y el presidente norteamericano quiere tenerla lista antes del verano o, a más tardar antes del segundo aniversario de la caída de Lehman Brothers, el Waterloo del sector financiero. En Europa se avanzó con rapidez al principio, pero la reforma se encalló y los problemas de Grecia la han dejado aparcada, al menos de momento.
Desde el Banco de Pagos de Basilea -una especie de banco central de bancos centrales-, Stephen G. Cecchetti pone el contrapunto a quienes critican los retrasos acumulados: "No estoy de acuerdo con la supuesta lentitud de la reforma. Las cosas van muy, muy deprisa. Hay aspectos técnicos que pueden suponer más tiempo, sobre todo la imprescindible coordinación internacional, pero en menos de dos años hemos avanzado mucho", asegura, en línea con José Viñals, máximo responsable del sector financiero en el FMI. "Puede que la banca presione porque al fin y al cabo los cambios se van a notar en la cuenta de resultados. Pero ni siquiera los bancos se oponen a una mayor regulación, tras unos años en los que en algunos aspectos y en algunos países se iba en la dirección contraria", añade. Y deja claro que básicamente va a haber "más requisitos de capital y de liquidez para los bancos; falta ver exactamente su alcance, pero la filosofía ya está consensuada".
Más requisitos de capital y liquidez, naturalmente, es otra forma de decir que la banca debe volver a ser predecible y aburrida: al menos los bancos comerciales. Endeudarse por 20 y hasta 30 veces el capital llegó a ser la regla y no la excepción en los últimos años; y no sólo en la banca de inversión de Wall Street. "Tienen sentido los pasos que se están dando en esa dirección", asegura desde Princeton el ex asesor de Clinton Alan S. Blinder, "pero hay montones de potenciales diablos en los detalles". Blinder afirma que Gobiernos, reguladores y mercados "aún no han olvidado las causas de la crisis (aunque tarde o temprano lo harán), por lo que esta sigue siendo una gran oportunidad". "Eso sí: los lobbies no se van a quedar de brazos cruzados. La presión va a ser intensa, hasta el último suspiro. Hay mucho dinero en juego", añade por correo electrónico.
Obama tiene el viento a favor tras la acusación contra Goldman Sachs, que ha aumentado la presión popular para que los cambios normativos salgan adelante pese a las reticencias de los republicanos: dos tercios de los norteamericanos son favorables a atar en corto a los bancos. Pero esa batalla puede tener consecuencias en la Unión Europea. "Hasta ahora no ha habido grandes diferencias entre la cincuentena de propuestas que han salido de Estados Unidos y de Europa: los caminos seguidos son parecidos en hedge funds [fondos especulativos], derivados, agencias de rating y control de riesgo. La diferencia es que Obama ha sabido encontrar el tempo adecuado, a pesar de que algunos le han acusado de utilizar el caso Goldman Sachs para eso, mientras que Europa ha perdido el empuje inicial tanto por la crisis fiscal como por la presión de Reino Unido, que tiene una posición ambivalente porque teme perder la City y actúa siempre en su propio interés", dice Karel Lannoo, experto en regulación financiera del Center for European Policy Studies.
Entre la docena de expertos consultados predominan quienes piensan que el proceso va lento e incluso "muy lento", como De Grauwe. Pero eso tampoco es necesariamente malo. El sistema financiero es como el cerebro de la economía: un mecanismo de coordinación que asigna capital para construir fábricas, viviendas y carreteras, según la definición de Keynes. Y a diferencia de lo que ocurre con otros sectores, una mala reforma puede ser muy peligrosa en algo tan delicado. "El proceso se ha ralentizado, pero ese retraso tiene su lado bueno: ha habido propuestas populistas, improvisadas, con el único objetivo de calmar a la opinión pública. Y habría que diseñar los cambios con más calma, con más cabeza. La reforma financiera no nos va a sacar de la crisis: debe dar forma al sistema financiero del futuro, evitar crisis futuras dentro de lo posible. No es nada sencillo. No es bueno improvisar con ella", apunta desde Londres Vicente Cuñat, de la London School of Economics.
Ricardo Caballero, profesor del MIT en Cambridge, comparte ese punto de vista. "Europa va a estar concentrada en Grecia, en la deuda pública y en su pérdida de competitividad durante un tiempo. La reforma se postergará, y eso retrasará la estadounidense porque es esencial la coordinación internacional para que la banca no encuentre resquicios por donde librarse de la regulación. Puede que eso no sea del todo malo: muchas de las propuestas que se han hecho no solucionan nada de lo que causó la crisis, y algunos aspectos, como algunas cosas de la regla Volcker [la propuesta estadounidense], son incluso contraproducentes". "Es tan importante lo que se hace como lo que no se hace", añade Caballero, "y hay que tener en cuenta que en esta crisis no sólo cometió errores el sector privado; también los reguladores y los supervisores se equivocaron, crearon una enorme confusión, y es necesario abordar un sistema de garantías públicas para controlar el riesgo sistémico".
No es tarea fácil regular un sistema en el que los bancos son el casino, los grandes apostadores, los agentes de los pequeños apostadores y donde casi tienen mano con el croupier. La banca aduce que ha vuelto a los beneficios, que el crédito se recuperará tarde o temprano y que bastaría con ligeros ajustes para que el sector funcione como un reloj. Y mete miedo: asegura que el tsunami regulatorio, las más de 50 propuestas en su conjunto, dejarán menos dinero para prestar y por lo tanto dificultarán la concesión de créditos, y con ello la salida de la recuperación. Javier Suárez, profesor del Cemfi, admite que esos argumentos "pueden llegar a paralizar a los reguladores ante las dificultades para calibrar cuál puede ser el resultado de tocar tantas claves a la vez". Y resume cómo está la situación en cuatro trazos.
Uno: "Basilea va a elevar las necesidades de capital y de liquidez, y eso es deseable y sensato porque llevará a una banca más robusta, siempre que se haga con un calendario a varios años vista para no ahogar la recuperación". Dos: "Aún no hay consenso, pero va a haber una regulación para los bancos demasiado grandes o demasiado interconectados para caer. Una forma puede ser trocearlos, como han propuesto Estados Unidos y Reino Unido, aunque es posible que eso no solucione nada. Otra aproximación es gravarlos con impuestos, como ha propuesto el FMI, sobre todo en el caso de las operaciones más especulativas: eso cambiaría el actual sistema de incentivos, que lleva a los bancos a hacerse cada vez más grandes porque saben que así el Estado los salvará si algo sale mal". Tres: hay acuerdo para regular los hedge funds, el capital riesgo y los productos derivados -armas de destrucción masiva en manos de los banqueros, según el inversor Warren Buffet-; es decir, a más presión para los actores y los productos más especulativos del negocio. Y por último, hay varias medidas aún difusas para cambiar la estructura institucional, un cajón de sastre que incluye crear nuevas autoridades y "hacer reglas más claras" para cuando lleguen nuevas crisis, resume Suárez.
No se trata de un resumen exhaustivo: hay propuestas para regular también el papel de las agencias de calificación de riesgos, que no vieron venir la crisis, contribuyeron a crear la burbuja e incluso han puesto su granito de arena para que las cosas vayan a peor: suelen hinchar sus notas cuando todo va bien y tienen el gatillo fácil para rebajar los ratings cuando van mal, según sus detractores, lo que supone exacerbar los ciclos. Y hay medidas también para limitar los paraísos fiscales -de muy escaso calado- y para regular los bonus de los banqueros y evitar así comportamientos miopes, cortoplacistas. Se trata de ligar las retribuciones al largo o muy largo plazo para evitar que los ejecutivos asuman riesgos excesivos a corto plazo para llenarse los bolsillos, pase lo que pase después con la cuenta de resultados. "Pero no va a ser sencillo tocar los bonus", avisa Dean Baker, del Centro de Estudios de Política Económica en Estados Unidos.
En realidad, no va a ser nada fácil tocar nada. Van casi tres años de crisis desde el estallido de las subprime, y de momento los acuerdos brillan por su ausencia. Un ejemplo: el FMI presentó dos propuestas de impuestos a la banca en la última reunión de los ministros de Finanzas del G-20, en Washington, y se encontró posiciones encontradas. Países como Canadá o Australia, que han capeado bien la crisis y tienen un sistema financiero saneado, no quieren ver ese tipo de gravámenes ni en pintura. Y en cambio, los más golpeados -EE UU y Reino Unido, tradicionalmente contrarios a cualquier cosa que suene a más impuestos, además de los socios de la UE- están a favor porque además, de alguna manera, les puede venir bien ese dinero para sanear sus cuentas públicas, muy castigadas por la crisis.
Una de las grandes lecciones de esta crisis es que la política va por detrás de la economía, salvo cuando es imprescindible acudir en auxilio de la segunda. La innovación financiera siempre ha ido por delante de la regulación necesaria. Al cabo, los políticos suelen prepararse para la batalla que ya se perdió. Aun así, "sería imperdonable que llegara una crisis parecida por uno de los agujeros que ha dejado la regulación en estos años. No volveremos al business as usual. Tal vez no lleguemos lo suficientemente lejos por las presiones del lobby financiero, que es enorme, y sin embargo está más débil de lo que solía. Porque lo que de verdad es enorme es el resentimiento de los Gobiernos contra la industria financiera", cierra Nicolas Verón, de Bruegel. Galbraith, tan agraviado durante años por los neoliberales por demostrar que el rey estaba desnudo, solía decir que los altos ejecutivos del sector financiero suelen vivir tanto del rigor como de la irracionalidad: así se hacen los negocios, y así se cimentan algunos excesos. Sobre todo cuando la regulación no es la adecuada. -
LOS GRIEGOS SE OPONEN AL PLAN DE AUSTERIDAD
El Gobierno griego ha aprobado un duro plan de austeridad para poder acceder a los préstamos de la eurozona y del Fondo Monetario Internacional que salven al país de la bancarrota. Sin embargo, pese a ser "la decisión correcta", más de la mitad de los ciudadanos griegos se plantean salir a las calles para protestar contra sus líderes políticos.
Las medidas incluyen subir el IVA e impuestos a carburantes, alcohol y tabaco, congelar las pensiones y bajar drásticamente los salarios públicos.
Ello ha hecho que el pueblo heleno se revolucione. Aquí algunos comentarios de ciudadanos y sindicalistas.
Raklis Volter, 50 años, dueño de un quiosco
"Desde que ellos no fueron capaces de ver el tsunami que venía, y protegernos, nosotros estuvimos en su camino. Tomaré las calles junto con el resto de la calle".
"La gente no tiene dinero y no compra nada. Sólo vendemos cigarrillos y agua. Es un efecto dominó".
"Estas medidas están matando a la gente. Estamos al borde de la guerra, una guerra entre aquellos directamente afectados y aquellos quienes se han dejado intactos, entre ricos y pobres". "Si no cogen a los ladrones, nunca saldremos de la crisis".
Eleftheria Vagali, pensionista
"Estamos todos en un caos. Deberían coger el dinero de aquellos que lo robaron y meterles en la cárcel".
"No le doy regalos a mis nietos. Mis amigos me dan ropa".
"Temo que los jóvenes sin esperanza tomen las calles, habrá sangre".
Anna Kalogeropoulou. 21 años, estudiante de químicas
"El Gobierno no ha tenido otra elección salvo recurrir a las medidas que han decidido el FMI y la Unión Europea. Esto llevó al país a este punto de corrupción en la mentalidad griega".
"Los jóvenes con estudios no tienen alternativas salvo abandonar el país... no hay oportunidades para trabajar aquí".
"Si no abandonamos la crisis con estas medidas, será el fin de Grecia".
Dimitra Alexiou, 27 años, vendedora
"No estoy de acuerdo con las medidas. Ellos no nos sacarán de la crisis. Ya he cortado mis gastos, no salgo y compro menos porque temo que me bajarán el sueldo".
"Quiero salir de aquí, vivir en el extranjero".
Evriviadis Tountas, 35 años, empleado del sector privado
"No estoy de acuerdo con las medidas. Sólo la gente común paga, no aquellos que son responsables. El Gobierno no tendrá éxito para sacar al país sólo con estas medidas. Más iniciativas son necesarias".
"Habrá una reacción social. La gente se hará más pobre y protestará".
Ilias Iliopoulos, secretario general del Sindicato del Sector Público
"Los verdaderos culpables están fuera de la carcel. La sociedad se está convirtiendo en un volcán a punto de erupción. Si trabajamos juntos podremos evitar esta caída, parar estas iniciativas antes de ser aplicadas".
"Continuaremos con nuestras protestas y las haremos más intensas".
"El Gobierno ha anunciado hoy la destrucción de empleados, pensionistas e incluso desempleados. Se borrará toda esperanza por oportunidades de trabajo entre los jóvenes".
Stathis Anestis, portavoz del Sindicato del Sector Privado
"Estas medidas son duras e injustas. Llevarán a los trabajadores a la miseria y al país en una recesión más profunda. Los empleados griegos se han convertido en conejillos de indias y toda Europa se verá afectada".
"Pedimos a la gente que participe en la huelga general del próximo miércoles".
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