¿¿Haremos Algo??
Cientos de soldados rodean los monasterios para impedir la salida de los monjes
Patrullaban las calles en posición de disparo mucho antes de que empezaran las marchas
La Junta Militar de Birmania, rebautizada Myanmar por el régimen militar, ha aplastado con violencia los desesperados nuevos intentos de protesta llevados a cabo en Rangún por la población, a la que casi ha aislado del resto del mundo mediante el corte de comunicaciones.
Además, ha mandado a sus tropas desde el centro y el sureste del país hacia dicha ciudad, según informó la radio de la disidencia Mizzima, que no aclaró el motivo ni la misión de estos destacamentos.
Rangún, con cinco millones de habitantes, es la principal urbe del país. Este viernes, amaneció entre unas grandes medidas de seguridad para tratar de contener las movilizaciones convocadas clandestinamente que pretenden acabar con 45 años de régimen militar Cientos de soldados rodearon y bloquearon los accesos a los principales monasterios de la ciudad para impedir la salida de los monjes que todavía no han sido arrestados y, por primera vez desde que empezó la revuelta, los militares patrullaron las calles a pie y en posición de disparo.
Hacia el medio día, miles de personas se congregaron en la calle Anawrahta y en la avenida que conduce a la pagoda de Sule, el punto neurálgico de las protestas durante la última semana.
Los manifestantes, algunos armados con bastones y portando fotografías de la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, líder de la oposición y de la Liga Nacional para la Democracia (LND) que se encuentra bajo arresto domiciliario desde 2003, gritaban consignas contra la Junta Militar, mientras más gente salía de sus casas para sumarse a la marcha.
Durante la represión militar contra los manifestantes, dos personas resultaron heridas por los disparos. Un testigo que escapó de los balazos escondiéndose bajo un coche relató a la emisora Mizzima que los militares abrieron fuego contra los manifestantes en el barrio de Kyauktada, en el centro de Rangún.
Unas horas antes, los cuerpos de seguridad habían dispersado otra manifestación en la zona de la pagoda de Sule y el Hotel Traders que había convocado la LND, el único partido político del país que resiste la presión del régimen militar.
Sin Internet ni teléfono
La Junta Militar dio un paso más en el aislamiento del país y cortó la conexión a Internet para impedir que llegue información al exteriorDesde que empezaron las manifestaciones, los birmanos utilizaban los escasos 'cibercafés', ahora cerrados, para enviar fotos y vídeos de la intervención militar grabados con sus teléfonos móviles.
Fuentes de la disidencia indicaron que los cierres comenzaron el jueves y continuaron este viernes, después de que el Gobierno cortara el servicio de los servidores de Internet del país. Las mismas fuentes indicaron que la Junta ha interrumpido el servicio de líneas telefónicas al exterior a partir del mediodía, que es cuando comienzan las marchas contra el Gobierno.
Las autoridades también advirtieron de que procederán a realizar cortes telefónicos y de electricidad en las áreas donde ocurran las protestas. Los portavoces de la oposición temen ahora que se tome medidas para evitar la recepción de la emisora Voz Democrática de Birmania, radio disidente que transmite desde Oslo (Noruega).
Si en Birmania hubiera petroleo otra gallo les cantaria la comunidad internacional hara algo para que esto se soluciones y no digo tirar misile para ganar más dinero con la industria armamentistica...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario